Trump en un rally de Phoenix. Foto © Wikimedia Commons / Gage Skidmore

 

 

Maykel González

Maykel González / CiberCuba | 14/09/2020 – 1:50pm (GMT-4)

—El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó una orden ejecutiva para reducir los precios de los medicamentos en el país, con el fin de ofrecer a los estadounidenses los mismos costos que disfrutan los compradores extranjeros.

De acuerdo con una publicación en Twitter del mandatario, el objetivo de la orden es disminuir los precios para dar a Estados Unidos “el mismo precio bajo que las grandes farmacéuticas dan a otros países”.

“Los días del freeride global a expensas de América han terminado… y los precios están bajando RÁPIDAMENTE! También puse fin a todos los reembolsos a los intermediarios, reduciendo aún más los precios”, agregó en un tweet de seguimiento.

En julio, Trump además firmó una serie de cuatro pedidos para reducir los precios de los medicamentos. La orden anterior también tenía como objetivo poner fin a un “sistema oscuro de sobornos por parte de intermediarios”.

Las órdenes de julio se enfocaron en reducir los costos para los pacientes ancianos y las personas con Medicare, requiriendo que no paguen más que cualquier “país de la OCDE económicamente comparable”, recuerda un reporte de FOX.

La nueva orden expresa: “Además de ser injustos, los altos precios de los medicamentos en los Estados Unidos también tienen graves consecuencias económicas y sanitarias para los pacientes que necesitan tratamiento.  Los altos precios hacen que los estadounidenses desvíen una parte excesiva de sus escasos recursos a los tratamientos farmacéuticos y los desvíen de otros usos productivos”.

“Los altos precios también son una razón por la que muchos pacientes se saltan dosis de sus medicamentos, toman menos de las dosis recomendadas o abandonan el tratamiento por completo.  Las consecuencias de estos comportamientos pueden ser graves. Por ejemplo, los pacientes pueden desarrollar condiciones agudas que resulten en malos resultados clínicos o que requieran intervenciones médicas drásticas y costosas”, explica.

“La pandemia COVID-19 también ha provocado un aumento de los precios de los alimentos, lo que supone una presión sobre los presupuestos de muchas personas mayores de los Estados Unidos, en particular las que viven con ingresos fijos.  Las perturbaciones económicas causadas por la pandemia COVID-19 no hacen sino aumentar las cargas que pesan sobre las personas mayores de los Estados Unidos y otros beneficiarios de la Parte B de Medicare”, añade.

La orden comienza explicando que los estadounidenses pagan más per cápita por los medicamentos de venta con receta que los residentes de cualquier otro país desarrollado del mundo.

“Es inaceptable que los americanos paguen más por las mismas drogas, a menudo hechas en los mismos lugares. Los gobiernos de otros países regulan los precios de los medicamentos negociando con los fabricantes de medicamentos para asegurar precios de ganga, dejando que los estadounidenses compensen la diferencia, subsidiando efectivamente la innovación y los medicamentos de menor costo para el resto del mundo”, dice.

“El Consejo de Asesores Económicos ha descubierto que los estadounidenses financian gran parte de la innovación biofarmacéutica de la que depende el mundo, lo que permite a los gobiernos extranjeros, muchos de los cuales son los únicos que pagan por la atención sanitaria en sus respectivos países, disfrutar de precios de ganga por dichas innovaciones.  Los estadounidenses no deberían soportar cargas adicionales para compensar las deficiencias que resultan de la nacionalización de los sistemas públicos de salud de los países ricos en el extranjero”, agrega.