En cercanías de la residencia diplomática mexicana se instalaron ayer carpas para hacer vigilia. Foto:APG.-

 

 

El gobierno de Añez solicita la salida de los policías españoles y exige disculpas. En Madrid la oposición pide al presidente Pedro Sánchez una explicación si se pretendió sacar a exministros de Evo.

 

 

Por Cándido Tancara Castillo, Página Siete  / La Paz, Bolivia.-

—Seis funcionarios de la Embajada de España abandonaron el país el sábado, después de los incidentes del viernes en la residencia mexicana. Aunque los que se fueron no son los policías del Grupo Especial de Operaciones (GEO),  identificados en los hechos de hace tres días.

En tanto el escándalo crece en Bolivia, que analiza el hecho (para un pronunciamiento) y que consideró una “ofensa a la soberanía” nacional, y en Madrid los tres principales partidos de centro derecha exigieron ayer explicaciones al presidente en funciones, Pedro Sánchez, sobre las acusaciones de La Paz sobre un presunto plan del Gobierno español para sacar clandestinamente a ex funcionarios de Evo Morales, quien es afín  a Podemos.

“El 28 de diciembre regresarán a España el personal que ingresó el pasado 14 de noviembre como apoyo técnico a la legación diplomática en La Paz”, señala la nota verbal de la Dirección General de Ceremonial de Estado, fechada el 26 de diciembre, dirigida a la Cancillería de Bolivia,  un día antes del incidente ocurrido en  La Rinconada en la zona Sur  de La Paz.

Los ciudadanos españoles que abandonaron el país son José Luis Rivera Pérez, Juan Manuel Fernández Chamorro, Jesús María Varas García, Jorge Santos Casaus, Sergio Mora Mendieta y Sergio Casal Rodríguez. De acuerdo con los datos recogidos, los españoles, Manuel Carreño Garredo, Adrián Fernández Barreda, Óscar García Grandal y Víctor Fernández Álvarez, fueron quienes estuvieron en la residencia de México el viernes y acompañaron en dos vehículos diplomáticos a la encargada de negocios de España en Bolivia, Cristina Borreguero, al cónsul de España, Álvaro Fernández.

Borreguero junto con Fernández visitó a la embajadora de México en La Paz, María Teresa Mercado, quien un día antes había pactado la reunión en su residencia, según el diario español El País. El encuentro se produjo sin el conocimiento de la ministra de Defensa de España encargada de Exteriores, Margarita Robles. La cita duró 40 minutos, según la Secretaría de Relaciones Exteriores de México, que no  reveló  el contenido de la charla. Tampoco lo hizo Exteriores en Madrid.

El problema se presentó al final del encuentro, cuando Mercado acompañó a sus invitados a la salida de la residencia, donde los diplomáticos españoles esperaban encontrar los dos carros que los habían llevado, vieron que no había ninguno. Los coches habían salido  de la urbanización obligados por los vecinos. En ellos iban cuatro policías (GEO) que se cubrieron el rostro ante los fotógrafos, lo que despertó suspicacias en vecinos y efectivos policiales.

La arremetida boliviana

El  viernes, la canciller Karen Longaric dijo que las acciones del personal de la Embajada de España vulneran la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas que en su Art.  41 numeral 1 señala que las personas que gozan de privilegios e inmunidades deben respetar las leyes y reglamentos del Estado receptor. “La Cancillería  aún tiene que analizar serenamente este tema, aunque los hechos son evidentes, están grabados en fotografías y en videos, pero sabremos dar la respuesta que corresponde en un caso de tamaña ofensa a la soberanía de Bolivia”.

El sábado, el ministro de Gobierno, Arturo Murillo, anunció que solicitará la expulsión de los funcionarios de la Embajada de España por el incidente del viernes.

“Este ha sido un exceso de funcionarios de la Embajada española a la cabeza de su ministra consejera o embajadora de negocios y esto obviamente para nosotros es una agresión; nosotros vamos a pedir a la Presidenta (Jeanine Añez) y a la canciller (Longaric) que los declare personas no gratas, que pida que se cambie este personal”, dijo.

El domingo, el delegado presidencial ante la comunidad internacional, Jorge Quiroga, denunció que España mandó a cuatro “rambos” para rescatar de la embajada mexicana a los ex ministros Juan Ramón Quintana y Héctor Arce, y le exigió al presidente español disculparse. “Qué penoso que Pedro Sánchez esté haciendo operativos con rambos para extraer a criminales, delincuentes blancoides y fraudulentos que conocen del proyecto castrista y chavista”. “Señor  Sánchez, no nos cuente cuentos de la visita diplomática, no nos tome por borregos, diga la verdad ¿Qué hacía el Cónsul en esa visita? ¿Iba a darles pasaporte? Discúlpese ante Bolivia y llévese a sus cuatro rambos”.

Arremetida contra Sánchez 

Los tres  partidos de centro derecha exigieron ayer explicaciones a Sánchez sobre las acusaciones de Bolivia sobre un presunto plan del Gobierno español para sacar clandestinamente  a exfuncionarios de Evo Morales.

El vicesecretario de Comunicación del PP, Pablo Montesinos, mostró la “enorme preocupación” de su partido ante los hechos en Bolivia. Sostuvo que el gobierno de Sánchez “está noqueado y no está atendiendo a circunstancias excepcionales para el reino de España porque sólo está centrado en esa negociación opaca y secreta con los independentistas”, reporta Vozpópuli.

La vicealcaldesa de Madrid y de Ciudadanos, Begoña Villacís, exigió el esclarecimiento de si “esa operación” en  La Paz era una “moneda de cambio” ofrecida por Sánchez a Podemos para permanecer en el poder. “Es más necesario que nunca que expliquen si esto es parte de la moneda de cambio que le deben a Podemos para obtener ese sillón en La Moncloa”, dijo.

Por otro lado, Vox  anunció que registrará  una batería de preguntas en  Diputados para pedir explicaciones al Gobierno sobre lo ocurrido en la residencia mexicana. El presidente del opositor Vox Santiago Abascal calificó de “gravísimo” en La Paz y apuntó como responsable al ex presidente del gobierno José Luis Rodríguez Zapatero. “Lo que ha pasado en La Paz es gravísimo. A la espera de más detalles todo indica que Zapatero nos ha metido ya en el Foro de Sao Paulo. ¿Trataba la Embajada de España de ayudar a huir a asesinos y narcos cómplices de Morales? Exigiremos respuestas en el Parlamento”, tuiteó.

Instalan carpas en la vigilia

Un grupo de personas que el sábado inició una vigilia en proximidades de la residencia mexicana, ayer instaló carpas como una forma para evitar la fuga de exministros de Evo Morales asilados en esa legación desde noviembre: los exministros Juan Ramón Quintana, Javier Zavaleta, Héctor Arce, Wilma Alanoca, César Navarro y Hugo Moldiz; también Víctor Hugo Vásquez, exgobernador de Oruro, Pedro Dorado, exviceministro de Desarrollo Rural, y Nicolás Laguna, exdirector de Agetic. Los activistas anunciaron que no abandonarán el lugar hasta que las ex autoridades sean entregadas a la justicia boliviana.