El exiliado José Ramón López Regueiro (der), al anunciar la demanda. (AP).-

El cubano José Ramón López Regueiro pide un resarcimiento económico que podría alcanzar los 3.000 millones de dólares.

AGENCIAS, Miami.-

—Un exiliado cubano demandó el miércoles a American Airlines y LATAM Airlines Group alegando que operan de manera ilegal en el Aeropuerto Internacional José Martí, que el Gobierno de Cuba confiscó a su familia tras la revolución de 1959, reporta la AP.

José Ramón López Regueiro presentó la demanda en los tribunales federales de Miami en busca de que las dos compañías aéreas dejen de operar sus aviones de pasajeros y de carga en esa terminal aérea y le paguen un resarcimiento económico que podría alcanzar hasta 3.000 millones de dólares.

Notificó además a más de 50 aerolíneas que trabajan en el aeropuerto de La Habana para que dejen de operar allí, o de lo contrario enfrentarán demandas similares. Entre esas empresas aparecen Jet Blue y Delta, ambas estadounidenses.

“Me siento muy satisfecho por el solo hecho de haber presentado la demanda”, expresó López Regueiro, un jubilado de 66 años que salió de Cuba en 1989. “Ha habido que esperar 60 años desgraciadamente, pero finalmente se hará justicia”, añadió en una conferencia de prensa que ofreció junto a sus abogados en Coral Gables.

Esta demanda se suma a varias más contra empresas europeas, canadienses y estadounidenses que hacen negocios en propiedades que fueron confiscadas en Cuba.

El Gobierno de Donald Trump activó este año una disposición del embargo a Cuba, el Título III de la Ley Helms Burton, que permite estas querellas. Entre otras empresas que han sido demandadas aparecen las cadenas hoteleras españolas Meliá, Iberostar y Barceló; la francesa Accor, la compañía de cruceros estadounidense Carnival y las empresas de turismo en línea Expedia y Booking.

LATAM, cuyas oficinas centrales están en Chile, sería la primera empresa demandada con sede en Latinoamérica.

El Título III de la Helms Burton autoriza a estadounidenses y cubanos que se naturalizaron como estadounidenses a denunciar a cualquier empresa que “trafique” con propiedades confiscadas por el Gobierno de la Isla.

Desde que fue aprobada la Ley Helms Burton en 1996 todos los presidentes estadounidenses habían suspendido el Título III por objeciones de los aliados de Washington con negocios en Cuba y por sus posibles efectos en futuras negociaciones de acuerdos entre Washington y la Isla. La normativa incluye excepciones para propiedades residenciales valuadas en menos de 50.000 dólares o relacionadas con viajes a Cuba considerados legales.

Se esperaba que su activación generara cientos de demandas además de batallas comerciales entre Washington y países como España, Francia y Gran Bretaña, pero por ahora se ha presentado una cantidad limitada de acciones legales.

Para el abogado Don Hayden, experto en la Ley Helms Burton, la demanda de López Regueiro podría tener como efecto que algunas aerolíneas decidan restringir los viajes a Cuba.

“Estas nuevas demandas indican que podríamos ver una mayor cantidad de demandas en adelante”, manifestó Hayden a The Associated Press.

Después de que se hizo pública la demanda, American Airlines dijo que sus servicios a Cuba han sido autorizados por el Gobierno estadounidense y aseguró que los viajes legales a la Isla han sido exceptuados del capítulo III de la ley Helms Burton.

“Vamos a revisar esta demanda en detalle y a defender vigorosamente nuestro servicio a Cuba”, expresó Alexis Aran Coello, portavoz de American, en una declaración escrita enviada a AP. LATAM no respondió un mensaje en busca de comentarios.

López Regueiro dijo que es el propietario legal del principal aeropuerto de Cuba, que le fue confiscado a su padre junto con la compañía aérea Cubana de Aviación y un hotel en la ciudad de Cienfuegos.

“Esta demanda representa una causa de injusticia”, dijo su abogado, Andrés Rivero. Si otras líneas aéreas “quieren evitar futuras demandas, tienen que dejar de operar en el Aeropuerto International José Martí. Si no, enfrentarán demandas”, advirtió.