Quiosco en divisas en Mayarí, Holguín. (O. RAMÍREZ ÁLVAREZ DDC).-

Algunas regiones intrincadas del interior de Cuba están prácticamente ‘incomunicadas’ por la falta de combustible.

 

Por Osmel Ramírez Alvarez, Holguín, para DDC.-

—“No hay pasta dental, ni jabón, ni detergente líquido. Cuando sacamos algo de eso, vuela”, fue la respuesta de la dependienta de la tienda La Creación, en la Calle Leytevidal, de Mayarí, Holguín, a una clienta que se fue con las manos vacías.

“Hace ya como un mes desde la última vez que sacaron pasta dental en Los Buenos Precios”, otra tienda ubicada a dos cuadras de distancia, comentó otra señora que, al parecer, se sintió respondida también en su búsqueda. “Y esa vez se formó un molote tan grande que la gente empujando quebró el cristal de la vidriera. A mí no sé quién me rompió el ajustador, porque ni vi quién me jaló. Hasta la Policía tuvo que venir para organizar la cola”, añadió.

El fin de semana vendieron por fin aceite y pollo en las tiendas en divisas de la cadena TRD Caribe, tras varias semanas de desabastecimiento de esos productos en todos los mercados. Pero el surtido fue insuficiente, solo duró dos días y nada más un reducido número de mayariceros pudo comprar. Del Mercado Ideal no solo ha desaparecido el pollo, también el pescado y cualquier otro producto proteico.

Pero el déficit no es únicamente de suministros cárnicos y derivados, tampoco se vende puré de tomate, ni leche dulce, ni galletas, ni chocolate. “Mi hija no se toma la leche si no es con chocolate, y ahora mismo ando buscando y no aparece en ningún lado. Le he dado la vuelta al municipio y no resolví”, se quejó Fernando.

Pese al anuncio de Díaz-Canel de que “entramos en la normalidad, poco a poco”, en Mayarí no son notables los signos de recuperación. El desabastecimiento permanente o intermitente de productos de gran consumo popular ya venía dándose desde hace más de dos años, es decir, mucho antes de “la coyuntura”.

En cuanto al expendio de combustible, que sí es algo más reciente, no se ha estabilizado aún en los servicentros. Sigue fallando durante días y continúan prohibiciones como la de llenar recipientes que no sean el tanque de un vehículo. Sin embargo, por ser un pueblo pequeño no se dan las colas largas que se ven en las ciudades mayores.

Yasmany, que es carpintero, se ha visto imposibilitado de diluir los barnices con los que da acabado a sus muebles. “He intentado comprar con un pomo, como siempre, pero no me vendieron. Dijeron que tenía que ir con un carro o una moto, pero yo lo que tengo es una bicicleta. Lo mío es la carpintería y siempre he usado gasolina como diluyente, hasta ahora que se ha puesto esto tan malo”.

Con respecto al transporte de pasajeros, el único síntoma de recuperación está en el servicio de ómnibus interprovinciales, que aquí en Mayarí solo tiene una salida diaria a un solo destino, La Habana. También fue restablecida la ruta Moa-Santiago de Cuba, que recoge seis pasajeros en Mayarí en días alternos.

Cabe mencionar que, antes del llamado “Periodo Especial”, la Terminal de Ómnibus de esta pequeña ciudad tenía una salida diaria para cada uno de esos destinos, y antes de 1959 eran dos salidas diarias, una especial y otra regular. Ello con una población al menos dos veces menor que la actual.

Hacia Holguín, la cabecera provincial, todavía no se reanuda la transportación por ómnibus, continúa únicamente por camiones particulares, pero de manera limitada por el alto costo del combustible y su carestía intermitente. Por otro lado, al estar suspendidas las rutas hacia las comunidades montañosas, la situación es claramente “de incomunicación”, como afirmó Esther, una mayaricera oriunda de Arroyo Seco que viaja a menudo a visitar a sus familiares que siguen en las lomas.

“Ya hace dos meses que no nos vemos. Ni ellos se atreven a bajar, por lo malo que está el transporte, ni yo puedo subir. Solo hablamos por teléfono, es igual o peor que si estuviera uno en otro país”, dijo afligida.

Aunque no se han registrado apagones, las medidas de restricción al consumo energético continúan en vigor. En las oficinas y locales de servicio a la población u oficinas comerciales, se apagan los equipos de climatización por varias horas al día y en algunos completamente. La oficina de ETECSA, por ejemplo, adelantó su hora de cierre de las 7:00PM a las 4:30PM, y la Cremería el Río, así como la Pizzería Pinares de Mayarí, mantienen apagados sus splits.

Varias empresas han recibido “algunos niveles de combustibles”, como se dice en el argot oficial, por lo que reanudan poco a poco sus actividades productivas más esenciales, pero aún están lejos de declararse normalizadas.

Los trabajadores son los más afectados, pues sus ingresos salariales han sido ínfimos en no pocos casos debido a las particularidades del sistema de pago asociado a los resultados, piedra angular del sistema de gestión implementado que se conoce como oficialmente como “Perfeccionamiento Empresarial”.