Comienza a erigirse la nueva torre cinco estrellas de GAESA en plena yugular del Vedado capitalino.Marcha de la obra. DDC

 

 

DDC, La Habana.-

—El hotel de la intersección de 23 y K, en el Vedado capitalino, que promete convertirse en el edificio más alto de La Habana, avanza a pesar del “Periodo Coyuntural” anunciado por las autoridades cubanas.

La edificación, que se erige en el sitio conocido como “hueco del Vedado”, frente a la popular heladería Coppelia, exhibe la fundición de sus cimientos primarios, en lo que debe ser una fase decisiva para luego erigir una torre de 42 pisos que rebasará la altura de otros edificios célebres de la zona, como son el hotel Habana Libre y el Focsa.

La zona aledaña a la construcción ha sido acordonada con altas vallas de metal, pero DIARIO DE CUBA pudo obtener fotografías del sitio de la obra desde la zona de la avenida 23.

En torno al área, que aísla buena parte de la manzana que flanquean las calles K y L, y 23 y 25, han sido colocadas además casetas de vigilancia, sobre todo por la zona de calle 25, desde donde acceden al lugar de la construcción equipos, materiales y trabajadores.

La obra civil, que comenzó el pasado mes de septiembre, debe estar concluida en 2022, de acuerdo con el reporte del sitio oficial Cubadebate.

El hotel será una instalación cinco estrellas, y contará con 565 habitaciones, informó Deysi Malvares, directora de Desarrollo de la Empresa Inmobiliaria Almest, perteneciente al consorcio empresarial de los militares cubanos GAESA, que construye la nueva instalación de lujo con 100% de capital propio.

Malvares dijo que, a partir de septiembre y a lo largo de 13 meses, tendrá lugar la construcción del sótano y de las áreas de acceso, para después levantar el resto del edificio en un periodo de dos años y medio.

La irónicamente denominada Torre López-Callejas, cuyo nombre verdadero no ha trascendido aún, será administrada por la hotelera francesa Accor Hotels, según confirmaron a DIARIO DE CUBA fuentes que pidieron el anonimato.

La constructora francesa Bouygues Batiment Internacional (BBI) y la Unión de Construcciones Militares (UCM), perteneciente también a GAESA, serán las encargadas de levantar el nuevo rascacielos del Vedado, manteniéndose vigente la actual política de contratación de operarios extranjeros para las labores constructivas.

Puesto que la parte cubana está comprometida con el 100% de la inversión, de emplearse hipotéticamente a 500 trabajadores indios y pakistaníes, con salarios que rondan los 2.000 dólares mensuales, durante los cuatro años que durará la construcción, Cuba deberá desembolsar por este concepto cerca de 50 millones de dólares.