MIAMI.- La autoridad forense de Miami-Dade confirmó que Alejandro Ripley, de 9 años, cuyo cuerpo inerte fue encontrado flotando en un canal en la zona sur del condado floridano el pasado viernes, “murió ahogado”.

El anuncio fue realizado por el investigador Daniel Cerna, por medio de un comunicado que emitió a varios medios de comunicación, en el que resalta que el suceso es considerado “homicidio”.

De hecho, la autoridad policial de Miami-Dade arrestó e imputó cargos de asesinato en primer grado a la madre del pequeño, Patricia Ripley, con tan solo 10 horas de investigaciones, luego que la mujer alegara que “había sido secuestrado” en el estacionamiento de un centro comercial y más tarde fuera encontrado muerto.

La señora Ripley afronta hoy serios cargos de imputan a la madre menor son “asesinato en primer grado y premeditación de asesinato”, lo que, si es finalmente hallada culpable, podría ser condenada a la pena capital en Florida.

El suceso originó una fuerte reacción condenatoria en las redes sociales, así como fuertes comentarios de organizaciones comunitarias que defiende los derechos de menores, sobre todo de niños autistas como el pequeño Alejandro.

El chico fue reportado “desaparecido” en horas de la noche del pasado jueves y desde entonces la autoridad estatal de la Policía, en conjunto con el cuerpo policíaco de Miami-Dade, realizó una exhaustiva investigación que condujo al arresto e imputación de la madre, tras lograr la confesión de la mujer, luego de descubrir que intentó asesinarlo antes.