Carlos Alberto Montaner / M. ZAPATA PERÚ21.-

El analista y columnista político cubano considera que es mejor que ‘lo sorprenda la caída de la dictadura’.

DDC, Miami 

—En una extensa entrevista publicada por el medio PanAm Post, el analista y columnista político cubano Carlos Alberto Montaner asegura que, tras salir de Cuba, pensó que iba a regresar a la Isla “muy pronto”. “Si hubiera sabido que pasaría casi 60 años en el exilio hubiese tratado de arraigar en EEUU o en España”, dijo.

“Les habría ahorrado a mis hijos la sensación de extrañamiento con que, al menos yo, he vivido. Miami hoy es tolerable porque se transformó, al menos por algunos años, en una Cuba, como decía el escritor Álvaro de Villa, ‘de poliéster'”, confesó.

El ensayista también aseguró que le duele “no haber regresado jamás” a su país natal. No obstante, Montaner no descarta de manera absoluta que pueda ver a Cuba libre. “Eso, realmente, nunca se sabe. Es saludable asumir que uno morirá en el destierro y que lo sorprenda la caída de la dictadura”, dijo a su entrevistador.

“Yo estoy muy viejo para ver un desenlace en Venezuela o en Cuba. Quizás sea inminente el fin del sandinismo en Nicaragua. No lo sé”, añadió en otro momento.

Específicamente, sobre Venezuela el escritor cubano residente en Miami, señaló que “es tan perentorio el sostén de Nicolás Maduro” que “los venezolanos serán libres a corto o mediano plazo”.

Tras comparar sus vivencias como exiliado a las de miles de venezolanos que han escapado del régimen chavista, aconsejó: “En todo caso, dada mi mala experiencia, yo le recomendaría a todo joven venezolano exiliado que actúe como si su estatus fuera permanente, pero con la esperanza de que un día se despeje el horizonte nacional. En ese momento decidirá si regresa a la patria de origen o si permanece en su nuevo hogar”.

De acuerdo con Montaner, la caída de una de las dos dictaduras ―Cuba y Venezuela― “arrastrará” a la otra. “Mi impresión es que Venezuela es más débil. Pero en los dos [países] existe la situación clave: ninguna de las dos cúpulas dirigentes cree una palabra del discurso oficial. Como en el poema de Borges, ‘los une el espanto’. En ambos casos, el espanto de perder los privilegios”.

“El único consejo que me permito darles a venezolanos o a cubanos es algo que aprendí en la transición española: es preferible en esta etapa decretar una especie de amnesia. Hay que convencer a quienes tienen la sartén por el mango de que hay vida más allá del castrismo o del chavismo”, dijo.

“Aunque nos repugne, hay que tenderles un puente de plata a los militares que en Venezuela están cansados de haber sido los vasallos de una dictadura como la cubana, mucho más pobre, atrasada y pequeña que la colonia a la que dominan. Una vez que se enfrenten a ‘los cubanos’ verán que será muy fácil sacarlos del juego, como hicieron en Ecuador y Bolivia”.

Además, Montaner les pidió recordar a los venezolanos y cubanos que “no olviden que aquellos polvos trajeron estos lodos. Fueron los infinitos errores cometidos en la República los que instalaron a Fidel Castro y a Hugo Chávez en el poder. La República requiere ciudadanos virtuosos que estén convencidos de que todas las personas están protegidas por los mismos derechos, pero a cambio deben someterse a la autoridad de las leyes”.

Para Montaner, autor de emblemáticas obras como Viaje al corazón de Cuba y Las raíces torcidas de América Latina, “la libertad de tomar todas las decisiones (…) con la menor interferencia del exterior” es el mayor valor que existe. “El ser humano ha nacido para ser libre”, concluyó.