Activistas y abogados han denunciado, durante los últimos años, la creciente escalada de violaciones a los derechos de movilidad por parte de las autoridades del régimen

—El próximo 10 de diciembre, en ocasión del Día Internacional de los Derechos Humanos, miembros de la sociedad civil, periodistas independientes y activistas de varias organizaciones opositoras, que han sido «regulados» con prohibición de viajar al extranjero por las autoridades del régimen de La Habana, protagonizarán una manifestación pública en las instalaciones de la Terminal 3 del Aeropuerto Internacional José Martí, en protesta a las reiteradas violaciones de sus derechos y libertades de movimiento.

Precisamente el aeropuerto habanero ha sido el escenario donde los ciudadanos, después de chequear su vuelo y despachar su equipaje, son notificados, por las autoridades de Inmigración y Extranjería, de su estatus de «regulados» y, por ende, impedido de tomar sus vuelos.

El periodista independiente Agustín López puntualizó recientemente que, «todo es un problema político; no es que tengas causas pendientes» con la justicia, haciendo referencia a las declaraciones del canciller cubano, Bruno Rodríguez Parrilla, el pasado mes de octubre donde afirmó, en entrevista concedida a The Associated Press que las regulaciones migratorias cubanas son similares «a las de cualquier nación y cualquier política migratoria moderna».

Rodríguez Parrilla ejemplificó solo dos causas que podrían concurrir en que un ciudadano sea restringido de salir de la Isla: «personas que conocen información clasificada por haber desempeñado cargos anteriores en el Gobierno, y personas que están sometidas a procesos judiciales», ninguna de las cuales pesa sobre los casi doscientos ciudadanos que tienen condición de «regulados».

Según informó el periodista independiente Agustín López, «la convocatoria es a sentarse en el aeropuerto sin ningún tipo de escándalo público, y la protesta deberá estar ocurriendo a las diez de la mañana del 10 de diciembre».

Activistas y abogados han denunciado, durante los últimos años, la creciente escalada de violaciones a los derechos de movilidad por parte de las autoridades del régimen contra ciudadanos que clasifica, discrecionalmente, de «contrarrevolucionarios», violentando a su vez la propia Constitución cubana.

El Artículo 13 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos establece que, «toda persona tiene derecho a circular libremente y a elegir su residencia en el territorio de un Estado. Toda persona tiene derecho a salir de cualquier país, incluso del propio, y a regresar a su país».

Como manera de represaliar y hostigar a periodistas independientes, opositores, disidentes y activistas por los derechos humanos, el régimen en la Isla esgrime que estos ciudadanos no pueden viajar al extranjero por «razones de defensa y seguridad nacional», o «por otras razones de interés público», que nunca precisan.

El independiente Instituto Patmos publicó una lista que incluye el nombre de al menos 212 ciudadanos cubanos «impedidos de viajar fuera de Cuba por represión política» desde 2013.