La teniente coronel Ana Dayamín Montero Díaz, jefa editorial de ‘Verde Olivo’ participó en el ‘acto de repudio’ contra Clandestinos. / Y. LLERENA ALFONSO BOHEMIA.

 

‘Contrarrevolucionarios’, ‘viles’, ‘apátridas’… les llama la revista estatal ‘Bohemia’.

 

DDC, La Habana.-

—Los trabajadores de la revista oficial cubana Bohemia y de la Editorial Verde Olivo, de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), celebraron este lunes “un acto de condena” contra “los vándalos que ultrajaron el busto de José Martí ubicado frente al edificio” donde se encuentran ambos medios de propaganda, informa Bohemia.

Se trata de la primera confirmación de un medio oficial de los actos de “vandalismo” del grupo Clandestinos, que ha derramado pintura roja sobre varios bustos de José Martí en la capital cubana y ha desatado una intensa polémica en las redes sociales entre defensores de sus acciones y críticos.

Hasta ahora, las intervenciones de Clandestinos solo se conocían por las fotos y videos publicados en los perfiles de Facebook, Twitter e Instagram del grupo incógnito. Ningún medio oficial o independiente había confirmado los hechos, aunque los periódicos estatales sí habían aludido al “ultraje” perpetrado contra Martí, la mayoría de las veces sin mencionar el nombre del grupo.

Según la nota de Bohemia, que también reproduce las palabras del diputado cubano Luis Toledo Sande pronunciadas durante el “acto de repudio”, el busto de Martí, una obra del fallecido escultor cubano José Delarra, tuvo que ser restaurado por el hijo del artista, Leo De Lázaro, tras la acción de “los vándalos”.

Toledo Sande calificó los hechos como “un punto aún más ostensible en la escalada de la abyección (…) de individuos para los cuales resulta demasiado pálido el calificativo de inescrupulosos”, que han querido “deshonrar” a José Martí.

“Los protagonistas que los actos repudiados hoy —léase: tanto quienes los cometieron como quienes estén detrás de los hechos— son condenados de inicio como contrarios” a las “virtudes del pueblo cubano, sin descontar las condenas de otra índole que legalmente corresponda aplicarles”.

La advertencia sobre las consecuencias legales de las acciones de Clandestinos, llega después de que la Fiscal General de la República de Cuba, Yamila Peña Ojeda, dirigiera este sábado una presunta amenaza al grupo incógnito.

En su cuenta de Twitter, Peña publicó un extracto textual del artículo 204 del Código Penal: “El que públicamente difame, denigre o menosprecie… a los héroes y mártires de la Patria, incurre en sanción de privación de libertad de tres meses a un año o multa de 100 a 300 cuotas”.

Mientras tanto, en el “acto de repudio” celebrado por los trabajadores de Bohemia y Verde Olivo, Toledo Sande también advirtió que, “si la profanación de un solo busto de José Martí sería, o ha sido, un acto condenable, el ultraje, como plan premeditado, contra varios de ellos, plantea cuestiones de la mayor gravedad”.

“Para empezar, muestra hasta qué punto la contrarrevolución encarna una actitud antinacional”, dijo.

Asimismo, acusó a los autores de la acción de ser “contrarrevolucionarios” y apoyar a “las fuerzas que históricamente han pretendido apoderarse de Cuba” y a la más “poderosa” de todas: al “imperialismo estadounidense”.

De esta manera, Toledo Sande adjudicó los hechos a “la hostilidad imperialista contra la Revolución Cubana”, que “va siendo cada vez más pertinaz y obsesiva, en medio de la creciente agresividad planetaria con que los EEUU muestran una decadencia que los hace todavía más peligrosos, capaces de acudir a las medidas más desesperadas y monstruosas”.

En su “discurso”, el ensayista cubano también se refirió a los “cómplices y lacayos”, “anexionistas y autonomistas” que han apoyado al Gobierno de EEUU. En un recorrido por presuntos “actos de agravio” contra José Martí aludió al “cubano que se jactó de haberle dado el tiro de gracia” al Apóstol en Dos Ríos.

“Evidencias hay que apuntan a que su declaración fue falsa, mero acto de fanfarronería en busca de galones, pero ello no merma su infamia, y acaso la refuerza”.

Su repaso incluye los términos “aberraciones políticas y morales” y califica a quienes “atentan” contra la figura del Apóstol como irrespetuosos, desvergonzados, apátridas, neoanexionistas y calumniosos.

“La llamada posmodernidad —concebida en la academia estadounidense y propalada desde allí para restar importancia a la historia y convertirla en mera sucesión de simulacros (…)— ha tenido también sus ecos en suelo cubano, donde alguna supuesta obra de arte ha lanzado groseros insultos contra Martí”.

Sin mencionarlo por su título, Toledo Sande se refiera al filme Quiero hacer una película, del director Yimit Ramírez, excluida de la Muestra Joven de Cine de 2018 por contener “un diálogo irrespetuoso sobre José Martí”, consideraron en ese momento funcionarios del estatal Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC).

Según explicó la periodista Marta María Ramírez, involucrada en la realización de la película, en ese caso lo que molestó a los censores habría sido un diálogo en el que uno de los personajes se declara no martiano y califica al prócer de “mojón” y “maricón”.