Varias personas permanecen afuera de una oficina de la Western Union, en el Vedado, La Habana. (AP/Ismael Francisco).-

 

—La apertura en Cuba de las tiendas para vender alimentos y productos básicos en dólares le ha planteado un serio dilema a la compañía estadounidense Western Union, cuyos clientes en la isla no reciben dólares, sino pesos “convertibles”, los CUC que ya venían perdiendo valor, advirtió un experto en Miami.

Western Union va a ir detrás de la percepción del consumidor, y la percepción del consumidor es que si su familiar en Cuba no se beneficia, no va a mandar el dinero por Western Union”, explicó el economista Emilio Morales, presidente de la firma de asesoría The Havana Consulting Group. “Ellos [WU] deben estar corriendo ahora mismo para encontrarle una solución a eso”.

Poco antes del mediodía del miércoles, Radio Televisión Martí envió un mensaje de email a Western Union con la siguiente pregunta: “Considerando las nuevas resoluciones del gobierno cubano de eliminar el impuesto del 10% a las compras pagadas con dólares estadounidenses y abrir tiendas para vender alimentos en dólares estadounidenses:

“¿Está negociando Western Union con Fincimex algún acuerdo para que las remesas de dinero a Cuba no se entreguen en CUC? ¿Hay alguna propuesta de crear una nueva tarjeta donde se depositen las remesas para que los destinatarios en Cuba puedan usarla en las nuevas tiendas?”

La pregunta fue remitida dos veces a Western Union, primero por este reportero, y el jueves por el colega Ricardo Quintana. En ninguno de los casos hubo respuesta.

De acuerdo con el sitio de noticias Cibercuba, en octubre fue La Habana la que le propuso a Western Union que los cubanos recibieran los envíos en dólares depositados directamente en una tarjeta magnética, pero la opción nunca llegó a consumarse.

Considerando que Western Union es la principal vía para el ingreso de dólares en las arcas de los militares de Cuba, y que la corporación CIMEX-Cuba –específicamente su brazo de operaciones financieras, Fincimex– no tiene forma de desbancar a la firma estadounidense, no les queda más remedio que negociar con ella, opina Morales.

“Al final lo que cuenta para ellos [los militares] es que les lleguen los dólares”, dice. “Su propia torpeza al abrir esas tiendas les ha virado el mercado: no solo han desatado la furia del pueblo, sino que les ha puesto el negocio patas arriba. Es de una torpeza increíble”.

Lo que está pasando solo tiene dos lecturas: o los militares quieren salir de Western Union, lo cual no se explica, o van “a cuadrar la caja” con Western Union. “Le están matando el negocio y al mismo tiempo se están dando un tiro en el pie”, comenta el analista.

La situación creada por las nuevas tiendas para vender alimentos y productos básicos en dólares mediante una tarjeta magnética donde deben depositarse previamente ha debilitado aún más una moneda artificial, el CUC, que ya venía perdiendo valor.

"Corre que se acaba", dice en un clasificado alguien que ofrece 29.000 pesos cubanos por mil dólares estadounidenses.
“Corre que se acaba”, dice en un clasificado alguien que ofrece 29.000 pesos cubanos por mil dólares estadounidenses.

“Vendo 500 dólares americanos a 1.30”, dice un anuncio publicado el martes en el portal cubano de clasificados Revolico, refiriéndose a la entrega de 1.30 CUC por cada dólar estadounidense. Y luego advierte: “Corre que se acaba”.

A juzgar por esas ofertas, el cambio en pesos cubanos, el CUP, ha subido aceleradamente de 24 o 25 por cada dólar estadounidense a 29. “Compro 1.000 USD, pago con 29.000 CUP”, dice otro clasificado.

¿Por qué no se le exige a la Western Union que les pague en dólares a los cubanos?”, preguntó en su página de Facebook el científico cubano Oscar Casanella.

El problema no es Western Union, respondió Morales cuando Radio Televisión Martí le mostró el post de Casanellas. El asunto está fuera de su jurisdicción, dijo.

El 12 de junio, el Departamento de Estado de Estados Unidos dijo que entre un grupo de firmas bajo control de los militares cubanos sancionadas por Washington estaba Fincimex, el socio exclusivo de Western Union en Cuba, pero que la sanción no se haría efectiva hasta tanto apareciera en el Registro Federal.

Desde entonces eso no ha ocurrido.

“Western Union paga una tarifa mensual por sus operaciones en Cuba, paga el salario y los costos de seguridad social de cada empleado de sus agencias en Cuba, y paga el alquiler de los 502 locales que opera allí”, explica Morales.

Por otra parte, “el Banco Central de Cuba nunca ha publicado un reporte de remesas en los 27 años que lleva el negocio”, subrayó el presidente de The Havana Consulting Group en una conferencia reciente. “Todos los bancos centrales de las naciones de América Latina hacen un reporte mensual, trimestral y anual del envío de remesas a sus respectivos países”.

Mientras estuvo en vigor el impuesto del 10% al dólar, Morales calculó que el régimen cubano se apoderaba de más de $74 de cada $100 enviados en remesas.
Mientras estuvo en vigor el impuesto del 10% al dólar, Morales calculó que el régimen cubano se apoderaba de más de $74 de cada $100 enviados en remesas.

Cuando estaba en vigor el impuesto del 10 por ciento al dólar, el economista calculó que el régimen cubano se apoderaba de más de $74 de cada $100 enviados desde el extranjero en remesas.

El experto recuerda que Western Union es el líder indiscutible en las remesas que llegan a Cuba por vías oficiales​, y que la firma “está al pie del cañón” en la isla desde 1999. “¿Cómo los militares cubanos van a hacer esta operación y dejar a Western Union fuera?”, se pregunta Morales.

NOTA

Fechado a las 5:59 de la tarde del viernes y firmado por Lauren Armstrong, de Comunicaciones Corporativas de Western Union, Radio Televisión Martí recibió un mensaje de respuesta que dice:

“Gracias por su consulta. Western Union mantiene su compromiso de brindar servicios de transferencia de dinero entre Estados Unidos y Cuba. En este momento, los pagos de transferencia de dinero de Western Union en Cuba continúan haciéndose en CUC, mientras exploramos todas las opciones posibles para ofrecer un servicio de transferencia de dinero seguro y confiable a la diáspora cubana. Entendemos que estos son tiempos difíciles para muchos de nuestros clientes, y estamos encarando los impactos locales de la pandemia COVID-19 para proporcionar servicios de transferencia de dinero en Cuba que cumplan con todas las regulaciones locales e internacionales”