Farmacia cubana. / EFE.-

 

‘Si entra, se va a llevar a muchos viejos’, lamenta una jubilada.

JORGE AMADO Y LOURDES GÓMEZ para DDC. Santiago de Cuba.-

—El coronavirus (COVID-19) afortunadamente no ha llegado a Cuba, pero muchos cubanos creen que terminará entrando al país, desabastecido de medicamentos y productos de aseo.

“Encontrar una medicina hoy es casi un milagro”, comenta María Elena mientras espera, tarjetón en mano, en la cola de la farmacia del parque comercial del Distrito José Martí de Santiago de Cuba, a ver si ha entrado alguno de los medicamentos que tiene recetados.

“No hay ni una aspirina o un paracetamol para bajar una simple fiebre. Si llega el coronavirus ese, se lleva a medio pueblo. Mira si es así que no han podido eliminar el dengue, que tiene más de 40 años aquí”.

María Elena es jubilada y ya ha convertido en un trabajo ir todos lo martes o miércoles a la farmacia porque son los días en que surten los medicamentos. “Si no lo haces así, no alcanzas. La semana pasada, para comprar clordiazepóxido, tuvieron que venir cuatro policías a organizar la cola. Sin medicamentos ¿cómo nos vamos a curar?”

En las calles de Santiago la vida sigue. Las medidas de seguridad se ven en el aeropuerto, donde todos los oficiales de Inmigración y agentes de Aduana tienen orientado el uso obligatorio de una mascarilla que cubre nariz y boca. Allí el control es más estricto para los viajeros procedentes de países con casos del virus.

Arianna Justiz reside en Italia, desde donde llegó el 27 de febrero a visitar a su madre, su hermano y dos sobrinos. “Cuando arribé a Santiago de Cuba las autoridades de Inmigración lo reportaron, y en horas de la noche me visitaron varios médicos”, cuenta. “Por la mañana vino la médica de la familia, y ha sido así durante todos estos días. Hoy tuve que ir al Policlínico Josué País del Micro 3, en el reparto Abel Santa María, para que me hicieran un hemograma”.

Según las autoridades cubanas, hasta ahora no se han confirmado casos de coronavirus en la Isla.

“Los viajeros procedentes de Europa tienen un riguroso seguimiento y, a la menor sospecha de falta de aire, de inmediato se procede a su ingreso y remisión al Instituto de Medicina Tropical (IPK)”, dijo Abel Kindelán, médico especialista en Epidemiología. Por otra parte, aseveró que, “para suerte de nosotros, los chinos han logrado controlar el virus con el interferón cubano”.

Para Dania, residente en el barrio Los Pinos y también jubilada, lo preocupante no solo es la falta de medicamentos, sino también la escasez de productos de aseo y mala alimentación. “En estos momentos creo que la mayoría tenemos las defensas bajas, ya no hay carne ni de cerdo, y tampoco hay frutas, así que la anemia debe estar campeando por su respeto en un gran porciento de los cubanos. Con las defensas bajas, si entra el coronavirus se lleva por lo menos a todos los viejos”.

Para la población el coronavirus no es un tema preocupante ante la inmediata necesidad de conseguir qué comer. Vivir el sofocante día a día en la búsqueda de comida y aseo consume la energía de los santiagueros; es por ello que ya en la calle circula un chiste: por ahora los cubanos lo que tenemos es “colanovirus”, pues nos pasamos el día en las colas.