Presencia policial en las calles de La Habana. / YAMIL LAGE AFP.-

Quienes violen las medidas pueden ser multados con entre 500 y 3.000 pesos y quienes hagan fiestas serán puestos a disposición de los tribunales.

 

 

DDC, LA HABANA | 28 de agosto 2020.-

—El Gobierno cubano anunció la militarización generalizada y cierre de La Habana a partir del 1 de septiembre y hasta el día 15 de ese mes para intentar controlar la expansión del Covid-19, que según han reconocido las autoridades, está fuera de control.

En una reunión del Consejo de Defensa Provincial (CDP) con la presencia de José Ramón Machado Ventura, segundo secretario del Partido Comunista, y el primer ministro Manuel Marrero, y otra posterior del Consejo de Ministros, las autoridades aprobaron duras medidas de control sobre la población y las actividades públicas de los habaneros.

A partir de la fecha indicada, el Gobierno aplicará medidas que calificó como “drásticas, severas en algunos casos”, que implican la prohibición de toda salida de la ciudad hacia otro territorio y la limitación al mínimo de las entradas, según informó el gobernador de La Habana, Reinaldo García Zapata, en el programa televisivo Mesa Redonda.

A partir de grupos formados por miembros de organizaciones oficiales como los Comités de Defensa de la Revolución (CDR), la Federación de Mujeres Cubanas (FMC), la Asociación de Combatientes de la Revolución (ARC), dirigidos por los gobiernos de cada municipio, se organizarán grupos barriales para controlar a las personas.

Según la disposición, tales grupos “requieren de compañeros con posibilidades y capacidades para enfrentar cualquier actitud por parte de la población y las instituciones (…) que violen algunas de las medidas aprobadas”.

Asimismo, se prohíbe la estancia de niños, jóvenes y adultos en parques, lugares de diversión y esparcimiento al aire libre a toda hora, mientras que se dispuso el funcionamiento de todas las tiendas solamente de lunes a sábado entre 9:00AM y 4:00PM y los domingos de 9:00AM a 1:00PM.

Asimismo, las personas solo podrán hacer compras en mercados de su propio municipio. Para comprar, tendrán que mostrar su identificación en la tienda con una dirección del territorio. Las ventas se limitarán a los alimentos y el aseo, así como a las bebidas alcohólicas para consumir en el hogar.

Las nuevas tiendas de los militares con ofertas en dólares estadounidenses se mantienen abiertas en los mismos horarios.

Se implantará un control absoluto del movimiento público entre 7:00PM y 6:00AM, que el Gobierno quiere garantizar con una mayor presencia policial en la vía pública y el establecimiento de 94 puntos de regulación del tránsito en las calles principales de la ciudad.

Para los violadores de las medidas, se impondrán multas de entre 500 y 3.000 pesos, a ser pagadas en solamente diez días. Esto incluye “delitos” como el no uso o uso indebido del nasobuco y la permanencia en espacios públicos fuera de los horarios autorizados.

Para quienes organicen fiestas con invitados que no sean parte de la vivienda, se dispondrá su procesamiento judicial.

Los vendedores ambulantes solo podrán hacer esa actividad en sus municipios de residencia.

Las medidas suponen el reordenamiento de la cantidad de trabajadores que asistirán a los centros de trabajo, aplicando para la mayoría el teletrabajo, indicación que había sido anunciada antes por el Gobierno, pero que no ha tenido efectos significativos hasta el momento.

También se restringirá la circulación de autos particulares. A los choferes que violen tales medidas les será retirada la chapa y la circulación del vehículo.

A La Habana solo podrán entrar los residentes en la ciudad y no habrá viajes a otros territorios ni siquiera por las empresas e instituciones del Estado. Las reservaciones en hoteles serán canceladas; el dinero pagado será devuelto. Solo se mantendrá el transporte de cargas, especialmente de alimentos.