Ilustración sobre Bruno Rodríguez. –  DDC.-

¿Por qué en lugar de acusar al ‘imperialismo’ no esclarece aquellas preguntas que les conciernen en esta investigación?

Juan Antonio Blanco, Miami

—La Organización Panamericana de la Salud (OPS) ha autorizado una investigación independiente sobre las condiciones en que la propia OPS decidió y administró el programa Mais Médicos, en Brasil.

Desde que se lanzó la noticia el Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba (MINREX) realiza una ofensiva de declaraciones y comunicados acusando a la OPS de haber cedido a un chantaje de EEUU por dejarse investigar. Y por supuesto, aseguran que no hay nada mal hecho en los acuerdos que alcanzaron Brasil y Cuba con esa institución multilateral.

Nunca dejan de sorprendernos las cosas del régimen cubano.

El Gobierno de la Isla se siente ahora envalentonado porque recién ha sido electo para formar parte del Comité Ejecutivo de la OPS. Nada excesivamente asombroso. Peor es su reiterada elección al Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas.

La Habana esgrime esas elecciones como evidencia de su prestigio cuando, en realidad, muestran las debilidades del multilateralismo desde que se hizo factible crear bloques de votación “solidaria” como los No Alineados o infiltrar sus secretarías permanentes como hace la Dirección General de Inteligencia de la Isla desde hace años en la OPS. Uno de esos oficiales cubanos, el odontólogo Joaquín Felipe Molina Leza, fue el artífice de los acuerdos tripartitos para crear el Plan Mais Médicos.

Las presiones sobre la OPS no se originaron en la Casa Blanca. Todo comenzó cuando un grupo de médicos que había estado en Brasil y ahora reside en EEUU, pusieron un pleito legal a la OPS por ser cómplice de los abusos de tráfico de personas que tipificaban aquellas misiones médicas. Además de que el Gobierno cubano se apropiaba de cerca del 80% del salario de los médicos cubanos, la propia OPS sacaba una tajada de dinero de cada salario de los galenos cubanos.

El pleito acusa a la OPS (PAHO por sus siglas en inglés) de conspirar con el Gobierno de Brasil y el de La Habana en montar ese esquema de trabajo forzoso en violación de los convenios internacionales de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), las leyes de EEUU y las leyes de Brasil.

Washington se ha interesado por el asunto muchos meses después de estar circulando ese pleito en las cortes de EEUU y es lógico que así fuese. Ese país aporta la mayor parte del presupuesto de esa institución con dinero de los impuestos que pagan sus ciudadanos.

Por eso, no debe ser de su agrado tener pendiente un juicio en una corte nacional puesto por quienes hoy son ciudadanos estadounidenses y por una prestigiosa firma de abogados que en el pasado ha ganado otro pleito famoso para que devolviesen obras de arte confiscadas por los nazis a sus propietarios judíos.

No hay ninguna “conspiración imperialista” en el hecho de que Washington exija a los directivos de la OPS esclarecer aquello de lo que se acusa a esa institución que principalmente sostienen los contribuyentes estadounidenses.

Entonces, lo que debe llamar la atención del público es: ¿a qué vienen esas declaraciones altisonantes del MINREX? ¿Qué esqueletos temen que una investigación encuentre en un closet de la OPS? ¿Por qué en lugar de acusar al “imperialismo” no responden y esclarecen aquellas preguntas que les conciernen en esta investigación?

Por ejemplo:

¿Es cierto o falso que el Programa Mais Médicos se desarrolló autorizando a OPS de forma consciente un modelo de explotación de los médicos cubanos que violaba los acuerdos de la OIT y que reunía todos los indicadores que tiene esa institución para detectar situaciones de trabajo forzado y tráfico de personas?

¿Es cierto o falso que el Gobierno de Cuba le arrebataba por medio de una empresa intermediaria a los médicos cubanos que participaban en el programa (no a los de otras nacionalidades) alrededor del 80% de su salario?

¿Es falso o verdadero que la OPS —o algunos de sus ejecutivos y funcionarios— se beneficiaba cobrando una tajada comercial por sus servicios, lo que está prohibido en sus estatutos?

¿Es falso o cierto que dos empresas auditoras independientes contratadas por la OPS para revisar su gestión administrativa coincidieron en señalar que el Programa Mais Médicos presentaba irregularidades que lo hacían vulnerable a una reclamación legal, por lo que una de ellas aconsejó crear un fondo especial para hacer frente a esa eventualidad?

El que los ciudadanos americanos contribuyan a financiar esas atrocidades es lo que preocupa, no solo a Washington sino a otros gobiernos que también pagan sus cuotas a la OPS con dinero del fisco.

Sabemos que el MINREX está preocupado, pero no por lo que debiera, sino por cubrir las fechorías del Gobierno cubano y proteger sus intereses.