Raúl y Díaz-Canel se retiran de la Plaza de la Patria en Bayamo. (CUBADEBATE)
Díaz Canel e históricos del régimen saludan al concluir el acto por el 26 de Julio en Granma. (CUBADEBATE).-

 

 

DDC | Bayamo.-

—Miguel Díaz-Canel selló desde Granma otro 26 de julio, con un discurso en el que ensalzó al difunto  Fidel Castro y a las figuras históricas del régimen que quedan con vida.

En las palabras del gobernante no faltó la referencia a EEUU y al recrudecimiento de la política de la Administración de Donald Trump en torno a La Habana, según recogió el sitio oficial Cubadebate.

En tal sentido, pidió que “el homenaje a quienes ofrendaron su sangre ‘no se quede encerrado en un acto, en unos versos o unas palabras de efemérides”, dar “la gran batalla por la defensa y la economía” y romper “al enemigo el plan para destrozarnos y asfixiarnos”.

“Nos toca pensar como país porque nadie va a pensar por nosotros”, dijo.

El gobernante negó “el fracaso” del asalto al Cuartel Moncada el 26 de julio de 1953 y defendió que “el revés se convirtió en victoria” en el 59.

Por otra parte, decribió a Venezuela como una nación que está siendo “cercada, robada y asaltada literalmente con la aprobación o el silencio cómplice de otras naciones poderosas y (…) con la vergonzosa colaboración de gobiernos latinoamericanos”.

Acusó a Washington de “despreciar la legalidad internacional” y amenazar a todos.

Díaz-Canel quiso separar lo que calificó de “propiedades en manos de malversadores antes de 1959 confiscadas por la Revolución” y las “nacionalizaciones”, que presentó como “otra historia” y dijo que se realizaron basadas en el “derecho que la legalidad internacional reconoce a todas las naciones soberanas en función del bien público”.

Dijo que el Gobierno de Cuba negoció indemnizaciones con otros gobiernos, “excepto con el de EEUU, que se negó a hacerlo”, todo esto en referencia a la Ley Helms-Burtonque fue recientemente activada de forma total por la Administración Trump.

“Los cubanos no dudarán en defenderse de quienes intenten arrebatarles la tierra que la Revolución les entregó (…). No, no nos entendemos ni nos entenderemos jamás con los que pretendan devolver a Cuba al estado de cosas que en 1953 llevó a lo mejor de la juventud cubana a asaltar dos cuarteles militares con más moral que armas”, arengó.

También se quejó de que “la Administración de los EEUU ha comenzado a actuar con mayor agresividad para impedir la llegada de combustible a Cuba” y “herir a la familia cubana en su cotidianidad, en sus necesidades básicas, y acusar al Gobierno de ineficacia”. También responsabilizó a Washington de “buscar el estallido social” en la Isla.

En referencia a las advertencias de la Casa Blanca de más sanciones si La Habana no deja de proporcionar apoyo al régimen de Nicolás Maduro, el designado de Raúl Castro llamó a quienes realizan estas propuestas “ignorantes”.

“(…) Nos proponen negociar una posible reconciliación a cambio de que abandonemos el curso escogido y defendido por nuestro pueblo; nos sugieren traicionar a los amigos, echar al cesto de la basura 60 años de dignidad. No, señores imperialistas, no nos entendemos”, afirmó.

En otro momento de su discurso, Díaz-Canel anunció “nuevas medidas, propuestas por el pueblo, (que) deberán aprobarse en las próximas semanas y meses”.

“El mundo verá lo que somos capaces de hacer y nos acompañará en nuestra resistencia”, dijo. “Es hora de hacer un nuevo y urgente llamado a su conciencia”, añadió.