En 1970 aparece Andrés Williams -en la foto en Sonata No 5.-, con su enorme fuerza física, especial carisma y natural desenvolvimiento en la escena. (Archivo).-

Para quienes vieron ‘Con dos que se quieran’, ‘fue humillante e irrespetuoso’ tanto el entrevistador como el entrevistado.

Miguel Cabrera y Amaury Pérez Vidal.
Miguel Cabrera y Amaury Pérez Vidal. CAPTURA DE PANTALLA.

 

 

DDC, Madrid.-

—El Comité Ciudadanos por la Integración Racial (CIR) denunció este viernes el uso de “etiquetas racistas, clasistas y excluyentes” por parte de Miguel Cabrera, historiador del Ballet Nacional de Cuba (BNC), en una entrevista esta semana en el espacio televisivo del cantautor Amaury Pérez Vidal ‘Con dos que se quieran’.

Las opiniones de Cabrera fueron emitidas a raíz de una pregunta de Pérez Vidal acerca de la presencia de bailarines negros y mestizos en la compañía cubana que fundara la recién fallecida bailarina Alicia Alonso.

“Cabrera se refiere al exprimer bailarín Andrés William con las siguientes palabras ‘Andrés William no es negro, Andrés William es azul”; Jorge Esquivel, otro de los bailarines que militó en el BNC ‘fue un pordiosero el cual la Revolucion lo salvó de la Casa Cuna’, al igual que otro bailarín fue considerado de haber sido un pobre guajiro, distinguiéndolo de su padre que fue un campesino”, apuntó el CIR en su denuncia.

“En el ballet de Cuba el color es el talento”; “Hoy en día estamos teniendo lo que yo llamo la mulatocracia. ¿Por qué? Porque han salido con un físico, es el físico, el ballet tiene un canon, tiene una estética, entonces todo el mundo que quiere no puede llegar a ser primer bailarín, no es por el color, es por el talento y la estética de su físico”, fueron algunas de las frases que emitió Cabrera en su conversación con Pérez Vidal, según la denuncia, publicada en el muro de Facebook del proyecto cultural Di.Verso.

La Habana, 1 de noviembre de 2019 El pasado martes 29 de Octubre a través del canal Cubavision se transmitió el…

Publicada por Di.verso en Viernes, 1 de noviembre de 2019

“Para muchas personas que pudieron ver el programa en un horario estelar de audiencia fue humillante e irrespetuoso tanto la posición del entrevistador como la del entrevistado. (…) En dicha entrevista se visualiza el pensamiento racista que continúa reinando en las escuelas de ballet en Cuba. Nadie desconoce que el BNC como institución cultural y política es un campo conflictivo para los bailarines negros y donde las prácticas de discriminación han tenido su ambiente de apoyo”, señaló el movimiento antirracista.

El CIR subrayó su preocupación por el “escaso compromiso de los medios y la educación” cubanos para evitar la “reproducción de estereotipos que están acomodados en el imaginario colectivo” y a través de los que se perpetúa el racismo en Cuba, un fenómeno que sus activistas denuncian constantemente, a pesar de la persecución y hostigamiento que sufren a manos de la policía política.

“Nos preocupa la ausencia de un movimiento de protesta visible desde la sociedad civil y en particular los actores antirracistas dentro de la Isla. tanto a la sombra de las instituciones o en la trinchera de lo independiente, que hoy continúan en silencio ante este incidente”, advierte la nota.

“Lo sucedido deja al descubierto que no hay leyes elaboradas para vigilar las discriminaciones y la construcción de estereotipos y etiquetas raciales como ejes modeladores de la desigualdad social sobre determinadas identidades en los medios”, señalan, pese a que la Política de Comunicación Social aprobada por el Estado se refiere al “respeto por el color de piel” y el polémico Decreto 349 considera contravención cuando a través de los medios audiovisuales se muestren contenidos discriminatorios por color de piel y género.

No es la primera vez que el programa de Pérez Vidal, un vocero oficial con estrechos nexos con las esferas de poder en la Isla, provoca la reacción airada de grupos de la sociedad civil cubana.

En julio pasado, los cineastas jóvenes cuestionaron las posiciones ventiladas por el cantautor acerca del cine independiente primero, y luego sobre la representación que de La Habana hace el cine cubano en general, en diálogos con el realizador Rafael Solís, primero, y con la vicejefa de la Cinemateca de Cuba, Lola Calviño, después.