Francisco González. / UNIVERSIDAD JOHNS HOPKINS.-

 

Epidemiólogos de la prestigiosa universidad consideran que los datos del coronavirus en América Latina son erróneos.

DDC. Nueva York 

—“A los epidemiólogos de Johns Hopkins les sorprende las bajas cifras del nuevo coronavirus reportadas en América Latina. La mayoría cree que esos datos son erróneos y no reflejan la realidad”, dijo Francisco González, profesor de la Escuela de Estudios Internacionales de esa universidad de EEUU.

“Puede ser por un tema estructural de cada país, pero también puede ser intencional”, declaró González en una entrevista con la emisora Deutsche Welle.

“No es coincidencia que, por ejemplo, en México, Nicaragua, Venezuela o Cuba haya un clima de polarización política o brotes de inestabilidad. La cuestión ahí no es cómo manejar la pandemia. Ya que son regímenes que están contra la pared necesitan, entonces, manipular la información de manera propagandística para intentar minimizar la crítica y no echarle más gasolina a un fuego que ya está encendido”, consideró.

En palabras del experto en economía y política, “a estos Gobiernos les da miedo que la población piense que se está perdiendo el control”.

En Cuba el Ministerio de Salud Pública (MINSAP) informó este martes de solo seis casos de nuevos contagios por Covid-19 en otra jornada sin reportar fallecimientos, la sexta consecutiva. En dos meses de pandemia lleva registrados en la Isla 79 muertos.

El académico explicó cómo recopila Johns Hopkins la información de Covid-19 en América Latina.

“No solo se toma el número que dan las autoridades nacionales. Se coteja con la Organización Mundial de la Salud (OMS), la OPS, agencias de Naciones Unidas, grandes organizaciones que tienen presencia en el terreno o universidades. Además, hay una cooperación con el Centro para el Control de las Enfermedades Infecciosas de Atlanta (CDC, por sus siglas en inglés), que se dedica a la epidemiología y la salud pública en Estados Unidos, pero también tiene gente en todo el mundo”, abundó.

“Incluso la información que entregan las grandes empresas farmacéuticas es utilizada en los estudios de Johns Hopkins. No se puede confiar solamente en las cifras de Gobiernos que clasifican burocráticamente muertes por COVID-19 como ‘neumonía atípica'”, señaló.

Sobre qué recomendaciones darían los especialistas de la Universidad Johns Hopkins para la región, González señaló que “es la misma, la más efectiva: el distanciamiento social, porque éste evita el contagio”.

El profesor aclaró que, sin embargo, “se ha manejado de forma distinta en los diferentes países”.

“Aquí también tiene que ver el factor cultural. En China hay una tradición de obedecer al Estado y si no obedecen los encierran a la fuerza. En general, las culturas orientales tienen una gran diferencia con la autoridad. En Latinoamérica somos lo opuesto. Los Estados no son tan eficaces para sancionar”, consideró.

“En Brasil, México, Colombia o en países del Caribe, aunque el Estado mande el mensaje correcto, no existe tanta capacidad para poder implementarlo. En México, por ejemplo, en el día de la madre se olvidaron de la pandemia y la gente no solo no hizo caso de no ir a otras casas, sino que hicieron fiestas públicas”, dijo.

El experto atribuyó esta última reacción de la gente a “una acumulación de desencanto, porque la autoridad en muchas ocasiones es arbitraria, se vende, es corrupta, de modo que las masas no le creen, no le tienen confianza”.