Imágenes de ‘garrapatillas’ que han creado activistas. / LGBTI. FACEBOOK.-

El calificativo de la directora del CENESEX recuerda a su tío Fidel Castro, dice el periodista cubano Maykel González Vivero.

DDC, La Habana .-

—El periodista Maykel González Vivero consideró que el calificativo de “garrapatillas” usado por Mariela Castro Espín para referirse a los activistas LGBTI independientes y otros críticos de las campañas del CENSEX es una “respuesta anacrónica” que recuerda el pensamiento de su tío Fidel Castro.

“La metáfora de las ‘garrapatillas’ recuerda otras frases polémicas de Mariela con ese mismo sabor popular y es muy precisa en este caso. Los activistas fuera de control son bichos que pican. La diputada, intoxicada como está de activismos desobedientes, quiere usar un insecticida”, dijo González en un artículo publicado en la revista Tremenda Nota.

El activista LGBTI se refirió al pasado 11 de mayo de 2019, cuando una marcha alternativa terminó con arrestos y violencia de parte de las autoridades cubanas. “La plaga se trata con spray”, señaló.

“Mariela da la respuesta tradicional que tenía la clase política en Cuba para la oposición conservadora como si no tuviera otra que dar y se hubiera quedado sin palabras adecuadas para los ‘elvispreslianos’ que decía Fidel”, añadió.

“Esta respuesta anacrónica, esta incomprensión, como si fueran pocas sus anteriores pifias y metáforas insultantes, le sale más cara que el silencio ante las ‘baratijas’ que ya marcharon por La Habana, contra la tradición, sin la Casa Blanca y sin la Plaza de la Revolución”, sostuvo.

Para Vivero, la falta de “cultura política” que Mariela atribuyó al activismo LGBTI independiente, “debe leerse solo como falta de adhesión al proyecto social autoritario del Partido Comunista de Cuba” y recordó que “entre esos activistas hay liberales y simpatizantes de las sanciones estadounidenses, pero también anarquistas, comunistas libertarios y anticapitalistas”.

En opinión del activista, “el nombre de Mariela es un talismán para los maricones arrestados en un sitio de encuentro o para las trans rechazadas a la hora de pedir empleo. Es una ‘jefa’ que inspira una devoción, a su escala, como la que la mayoría del pueblo cubano dedicaba a Fidel Castro”.

“Esa especie de culto no es saludable para el funcionamiento de las instituciones, pero está naturalizado en Cuba y la gente lo justifica, de seguro por falta de otras experiencias de participación política (…)”, reflexionó.

“Donde CENESEX y Mariela Castro no aportaron nada al activismo LGBTI fue en materia de horizontalidad, transparencia y coherencia, algunas de las condiciones que el movimiento, cada vez más crecido y ambicioso, exige”, consideró Vivero en otro momento.

Para el editor y director de la revista Tremenda Nota, “que una persona heterosexual y cisgénero, no pájara, no tuerca, no travesti, sea la activista más conocida y autorizada del país, revela la incoherencia sobre la que se levanta el activismo oficial”.

“Mariela Castro también acostumbra a presentarse como una heredera acrítica de un proyecto social que excluyó la disidencia sexual. Cuando ha tenido que tomar partido, como pasó en 2018 cuando los políticos cubanos suprimieron el artículo sobre el matrimonio igualitario y acordaron someterlo a consulta dentro de dos años, se alineó con la posición oficial y pidió a sus seguidores que se traicionaran por seguir leales al sistema y que la imitaran”, recordó Vivero.

En palabras del periodista, el 11 de mayo de 2019 sella la suerte de Mariela Castro como activista y deja intacta a la funcionaria. Ese día quedó liquidado el prestigio de Mariela como activista. “Las imágenes violentas que están en la memoria de todos fueron la respuesta del gobierno para la ciudadanía LGBTI”, rememoró.

“Algunas de las ‘garrapatillas’ aludidas ayer tuvieron que exiliarse después del 11 de mayo. Otras siguen en Cuba y se esfuerzan por trabajar con independencia a pesar de los límites legales que les impone el propio gobierno cuando les impide asociarse legalmente y gestionar fondos, como hace Cenesex”, concluyó.

El activista Isbel Díaz Torres, desde el proyecto Arcoiris, defendió que como “garrapatillas” son un “factor clave en la consecución de los derechos de la comunidad LGBTI en Cuba”.

Díaz Torres puso una imagen de una garrapata con los colores de la bandera del orugullo gay como imagen de su perfil en Facebook. Otros usuarios como Jancel Moreno lo han secundado en la iniciativa.

El diseñador y activista LGBTI Roberto Ramos Mori, coordinador de la popular galería taller La Marca, de La Habana, compartió un comentario irónico sobre el calificativo de Mariela Castro y la participación del bloguero oficialista Francisco Rodríguez Cruz en la conferencia del CENESEX.

“Y nunca tuvo más sentido aquello de ‘¡Fumiga, Paquito!'”, del animado Chuncha. “Ay, por favor, qué cheancia”, añadió.

Mori fue arrestado el año pasado, días después de la marcha alternativa, en una búsqueda desesperada de las fuerzas del régimen para dar con supuestos líderes de aquella manifestación espontánea de la comunidad LGBTI.

Explicación de ”quiénes son las garrapatillas” en Mariela Que-tal!.-