Ernesto Che Guevara y Fidel Castro. (TARINGA.NET).-

 

 

 

DDC, La Habana.-

Epistolario de un tiempo. Cartas 1947-1967, , presentado en La Habana, reúne por primera vez en 350 páginas correspondencia de Ernesto Guevara de los 20 años más trascedentes de su vida, incluida una misiva inédita, la última que dirigió a Fidel Castro, informó el diario Clarín.

“Pongo en tu conocimiento el conjunto de mis ideas sobre algunos de los problemas básicos del Estado. Voy a tratar de ser lo más concreto posible y tratar de hacer una crítica constructiva, por si puede servir para mejorar algunos problemas que continúan siendo graves”, escribió el argentino al gobernante.

A máquina, fechada en La Habana el 26 de marzo de 1965 “Año de la Agricultura” difiere de la que hasta este momento se daba como la carta de despedida del Che a Fidel Castro, que el propio orador leyó el 3 de octubre de ese mismo año, ante el Comité Central del Partido Comunista de Cuba.

“Creo que hemos cometido muchos errores de tipo económico. El primero de ellos, el más importante, es la improvisación con que hemos llevado a cabo nuestras ideas que ha dado por resultado una política de bandazos. Improvisación y subjetivismo, diría yo. De tal manera que se daban metas que conllevaban crecimientos imposibles”, sostuvo Guevara en esa otra despedida.

La controvertida figura consideró que “[hubo una] falta de exigencia de responsabilidad en los cuadros de dirección, que no se vigilan, por lo tanto, no se critican a tiempo y se retiran violentamente después”.

Incluso lamentó que “faltó a toda nuestra economía el concepto del comercio exterior como su piedra fundamental y al faltar este concepto vino todo el resto”.

En la carta, el Che no solo trazó una lectura crítica de lo hecho tras la llegada al poder de Fidel Castro hasta ese momento. Además, dio sugerencias.

“Lo digo con toda mi convicción (independientemente de lo que valga); si nosotros nos dedicamos a la agricultura y a la industria agropecuaria solamente, estamos liquidados en cuanto a las posibilidades reales de tener un desarrollo armónico y ser un país rico”, redactó.

Más adelante, consideró que “hay que invertir en la industria, dentro de esta hay que tomar la industria más moderna; hay que tener una base mecánica suficientemente sólida, con una base metalúrgica elemental […]. También opinó que “hay que seguir una política de extrema cautela en las inversiones, bien meditada y única”.

Las páginas se suceden por primera vez completas, más allá de los pocos fragmentos que se conocían hasta ahora. Según los conocedores de la vida y de la obra de Guevara, se trata del aporte más importante del libro y podría dar inicio a nuevas lecturas de su pensamiento.

El volumen fue compilado por María del Carmen Ariet y Disamis Arcia y presentado en la Casa de la Amistad, del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos, por la hija mayor del Che, Aleida Guevara.

Según sus editores de Ocean Sur, en el texto aparecen las cartas más famosas del hombre que convirtieron en mito algunos y han odiado otros. El Che estuvo al frente de las ejecuciones de decenas de personas en la fortaleza de La Cabaña, en La Habana.

Están sus despedidas al pueblo cubano y la carta al hoy difunto dictador, así como correspondencia con figuras de su tiempo, como Haydée Santamaría, Armando Hart, Celia Sánchez, los economistas cubanos Carlos Rafael Rodríguez y Regino G. Boti, y el escritor argentino Ernesto Sábato, entre muchos otros.

Las investigadoras que reunieron los documentos explicaron que buena parte de ellos había permanecido inédita hasta ahora. De manera que, para ellas, el volumen “ayuda a esclarecer momentos controversiales en la vida del Che como sus discrepancias con otros luchadores revolucionarios; pero también darle una mirada más íntima a sus conversaciones con amigos cercanos y hasta con desconocidos”.

Para Aleida Guevara March, las cartas permitían descubrir un “ángulo tierno y paternal de un hombre que articuló la sensibilidad y el sentido del humor con un alto sentido del deber y de la autocrítica. En este libro ustedes pueden encontrar esas cosas”.