El trabajador privado Yosué Guerra en el momento en el que fue detenido. DDC.-

¿Está pagando el sector privado los salarios de los policías?

 

 

Por Daniel González Oliva para DDC.-

—Yosué Guerra vende pasteles caseros a cinco pesos. En estos días tendrá que trabajar prácticamente para pagar la multa de 1.000 pesos que le puso la Policía en La Habana Vieja.

“¿A las buenas, cuántas veces yo te he cogido?”, le preguntó el agente que lo abordó cerca del Capitolio y lo amenazó con agredirlo si no le enseñaba los papeles. ¿El motivo? Estar parado en un lugar fijo.

Yosué Guerra entregó los documentos que le permiten “trabajar por cuenta propia”. De todas formas, estuvo dos horas detenido.

“Yo tengo licencia y estoy legal en La Habana. Vivo con mi esposa y mis hijos, y lo que hago es trabajar, y este Policía me ha puesto una multa de 1.000 pesos por gusto, porque no quieren que el vendedor se detenga para despachar”, declaró Yosué.

Los trabajadores privados de La Habana Vieja están entre los más acosados por la Policía y los inspectores.

Desde el pasado mes de agosto, más de 17 personas han identificado al capitán Abad como el agente que se encuentra al frente de la operación contra los trabajadores privados, patrullando las calles del municipio, multando y decomisando mercancía e implementos de trabajo.

Froilán Céspedes, bicitaxista, fue multado en septiembre y obligado a pagar también 1.000 pesos (40 dólares).

Lo que hicieron con nosotros fue injusto, con solo requerirnos podían haber resuelto el problema, pero se ensañaron: 1.000 pesos para la multa, más el dinero que tenemos que trabajar para la casa, y no es fácil buscarlo como está la situación en estos momentos”, se quejó Froilán.

Lester Alex, vendedor ambulante y residente en Centro Habana, fue multado por el propio capitán Abad con otros 1.000 pesos, por estar estacionado en la calle Cárdenas para descansar unos minutos.

“Las leyes en Cuba son injustas, el tiempo de la esclavitud se acabó hace muchos años, es ilógico que yo tenga que estar caminando todo el tiempo, no quieren que uno se detenga ni para despacharle al cliente”, comentó Lester.

A pesar de las múltiples denuncias, el régimen no cesa su acoso al sector privado.

“Lo que está haciendo el Gobierno no es casual. Está castigando y desalentando al sector emprendedor porque lo culpa en gran medida de cuantiosas pérdidas de la economía estatal, por los desvíos que van a parar a manos de los privados a través del mercado negro”, opinó el economista Yoel Vizquerra.