Miembros del Ministerio Apostólico y Profético Viento Recio frente a la unidad de la policía en Las Tunas donde detuvieron a la pastora. (Radio Televisión Martí).-

Redacción Radio Televisión Martí.-

—La pastora apostólica Velmis Adriana Medina Mariño fue detenida este jueves por la policía política en Las Tunas y liberada luego de la presión ejercida por miembros de la congregación frente a la unidad policial.

Medina Mariño es miembro del ministerio internacional “De mujer a mujer”, y la Seguridad del Estado quería saber “quién lo financiaba, de dónde salía”, según dijo su esposo, el Apóstol Mario Jorge Travieso, al periodista Tomás Cardoso, de Radio Martí.

Declaraciones del apostol Mario Jorge Travieso a Radio y Televisión Martí.

“A mi esposa la están buscando desde ayer (miércoles)… Viene la policía a la casa sin una citación oficial y nadie sabe para qué cosa es. Yo les dije que de esa manera mi esposa no iba a ir. Hoy (jueves) ella fue a Emigración a llevar a su padre y vino el jefe de sector a citarla, que a las 10:30 tenía que estar en la Tercera Unidad”, explicó Travieso, del Ministerio Apostólico y Profético Viento Recio.

 

Travieso dijo que reiteró al oficial que sin citación su esposa no se presentaría, pero este le replicó que tenía autoridad para citarla, y que de no presentarse “la vendrían a buscar en un carro patrulla”.

Las autoridades policiales terminaron deteniendo a la pastora en Emigración, donde quedó solo su padre, muy nervioso ante la escena, dijo el líder religioso, y ella conducida en un patrullero hacia una unidad de policía, donde fue detenida e interrogada durante dos horas.

“Para ellos todo está bien, ellos pueden venir sin citación, ellos pueden hacer cualquier cosa. Yo no veo que haya ley en esta nación”, dijo Travieso visiblemente enojado por la situación.

Ni siquiera la iglesia “tiene una ley de culto” y “estamos cansados de que en 60 años no tenemos un derecho en esta nación”, subrayó.

 

Travieso explicó que convocó a los miembros de su congregación a concentrarse frente a la unidad de la Policía donde retuvieron a su esposa “y todo el que pudo fue para allá, para apoyar, para que vean que no estamos solos, que hay una iglesia que responde, que estamos de acuerdo y dispuestos a cualquier cosa, porque lo único que queremos es adorar a Dios con tranquilidad”.

 

El religioso dijo que las autoridades no les permiten ese derecho y luego no quieren que ellos denuncien esta situación ante los medios de prensa, pero “esa es la única manera que tenemos nosotros de defendernos”.

“Primero Dios, y después lo medios que nos ayudan, y una iglesia que nos respalda en el territorio nacional”, añadió Travieso.