El sacerdote Pérez Soto cuestionó obviamente al régimen comunista de la isla.


—El sacerdote Jorge Luis Pérez Soto, de la Parroquia San Francisco de Paula, en La Habana cuestionó este domingo el régimen dictatorial que impera en Cuba, y dijo que el “católico no puede ser apolítico”, una palabra que “de lo único que habla es de cobardía”, aseguró.

Este domingo 18 de octubre, la lectura dominical del Tiempo Ordinario, con el Santo Evangelio fue la del pasaje de San Mateo, del capítulo 22, versículos 15 al 21, en referencia al impuesto debido a la autoridad. Ahí se explica el encuentro de los fariseos con Jesús y las preguntas de estos sobre los pagos de impuestos al César y la respuesta del Hijo de Dios – «Den al César lo que es del César, y a Dios, lo que es de Dios».

Durante una homilía en La Habana, Pérez Soto dijo que ningún César está puesto por Dios, y que la autoridad política se debe al pueblo y a su bien.

“La autoridad política no está por encima del pueblo, se debe al pueblo que la puso ahí. Cuando un gobernante no está dispuesto a dimitir, a quitarse del medio por el bien común, por el bien de su pueblo, por el bien de su sociedad: ese César es un tirano, porque ningún gobernante está por encima de su pueblo. El pueblo es el que coloca ahí a su gobernante”, subrayó.

“A veces la gente dice: la iglesia no se tiene que meter en política. Perdón, la Iglesia sí se tiene que meter en política. ¿En qué política se tiene que meter? Primero, la política es el bien de gobernar la sociedad buscando el bien común. El bien común nos importa a todos. ¿A quién no le importa el bien de Cuba hoy?”, subrayó el religioso.

Según el sacerdote, no “hay derecho a pedirle a nadie que sacrifique su vida en este mundo por un mañana que nunca va a llegar”.

Agregó que los santos no eran “entes flotando en una nube sino gente comprometida con el bien acá abajo en la tierra”. En referencia a una consigna castrista que reza “pa’ lo que sea Fidel, pa’ lo que sea”, el sacerdote aclaró que “al único que se le puede decir pa’ lo que sea es a Dios”.

El padre señaló que los católicos tienen que decir “esto no va bien, esto traiciona al ser humano”

“Los obispos y los sacerdotes no debemos hacer política partidista, no nos compete por qué presidente votarán, en qué partido estarán, eso compete al ámbito de la libertades individuales, pero sí nos toca iluminar en qué no va bien la sociedad”, concluyó.