Betsy Díaz Velázquez, ministra de Comercio Interior / RADIO RELOJ.-

 

El Gobierno tiene que destinar sus recursos a comprar alimentos, medicinas y combustible, dice Betsy Díaz Velázquez.

 

DDC, Santa Clara, Cuba.-

—Este martes la ministra de Comercio Interior de Cuba, Betsy Díaz Velázquez, anunció ante medios oficiales de Villa Clara que el Gobierno no podrá satisfacer la demanda nacional de productos de aseo al menos hasta abril de 2020 por las “serias limitaciones financieras” que padece el país.

El aseo “nos ha estado faltando en el mes de enero. No vamos a tener todavía satisfecha la demanda ni en febrero ni en marzo pero esperamos que con varias medidas que se están adoptando a partir del mes de abril podamos ir estabilizando la producción de aseo por la industria y con ello la oferta a la población”, dijo la funcionaria.

El déficit, justificó, se debe a una redistribución de los recursos del Estado, que prioriza la compra de alimentos, medicinas y combustibles.

“Hoy el financiamiento tiene que destinarse a sortear las adversidades del crudo bloqueo [embargo] y poder adquirir el combustible en otras regiones (…). Entre el combustible y los alimentos se dan las principales prioridades del financiamiento del que se dispone”, explicó.

No obstante, el desabastecimiento de alimentos y medicinas en Cuba, especialmente en el último año, ha sido notoria. En 2019 escasearon el aceite vegetal, el pollo, la carne, la harina de trigo y todos sus derivados, entre otros productos.

Por otro lado, las farmacias mantienen una extensa lista de “medicamentos en falta”.

Según Díaz Velázquez, el Gobierno tuvo que “decidir entre mantener la alimentación estable” y satisfacer la demanda de productos de aseo.

Por otro lado, dijo que la canasta familiar normada que reciben los cubanos “ha estado asegurada todos los meses” a pesar de sus “altas facturas de importación”.

“Esa canasta que puede parecer poca e insuficiente, y que sabemos que no alcanza es una canasta que le cuesta al país más de 1.000 millones de dólares” y depende “absolutamente de las importaciones”.

Tras la situación “coyuntural” anunciada por Miguel Díaz-Canel a mediados de 2019, los cubanos han visto agravarse la escasez de alimentos y de otros productos básicos.

A mediados de enero de 2020 el Gobierno también llamó a la población a “adoptar medidas de ahorro y el uso eficiente” del gas licuado que muchos de los hogares utilizan para cocinar, y anunció su racionamiento.

Enseguida los cubanos se preguntaron cuál será la siguiente crisis, signada por la escasez y el desabastecimiento.