Por JORGE ENRIQUE RODRÍGUEZ. Especial para Diario Las Américas.-

—A las seis de la mañana de este martes, elementos de la policía política del régimen cubano allanaron “con armas largas” la sede principal de la Unión Patriótica de Cuba, UNPACU, ubicada en la oriental provincia de Santiago de Cuba, según denunció Luis Enrique Ferrer, hermano del opositor José Daniel Ferrer.

A través de una conversación telefónica con DIARIO LAS AMÉRICAS, el hermano del líder de la UNPACU dijo que el allanamiento se produjo tras el derribo de la puerta y denunció que los elementos policiales “portaban armas largas”.

“Hubo empujones y amenazas contra quienes estaban presentes en la casa en el momento del asalto. Decomisaron hasta los libros de Medicina de mi cuñada, y mi hermano [José Daniel], indignado por todo este vergonzoso atropello, intercambió fuertes palabras con los agentes policiales.

“Junto a mi hermano arrestaron a cinco activistas que no han sido liberados todavía”, amplió Luis Enrique, quien confirmó que el operativo continuaba en los alrededores de la sede, y que los activistas habían sido conducidos, en un inicio, a la estación policial conocida como Micro 9.

“Hemos podido confirmar la detención de José Daniel y varios activistas, y también que fueron confiscados herramientas y medios de trabajo”, informó además Carlos Amel Oliva Torres, líder del Frente Juvenil en UNPACU.

“En una de las tres viviendas que conforman la sede principal se encuentra la esposa de José Daniel y la criatura que dio a luz hace solo tres meses. No sabemos cuál es el estado de salud actual de la madre y el bebé lactante, pues como parte del operativo policial, ETECSA cortó el servicio a los móviles de nuestros activistas”, ahondó Oliva Torres, quien además denunció que al mediodía aún se mantenía el operativo “y no dejan pasar a nadie”.

La detención de José Daniel Ferrer, quien fue liberado seis horas después, y el asalto a la sede principal de la UNPACU, tienen lugar a días de cumplirse el octavo aniversario de la organización.

Este hecho represivo por parte del régimen de La Habana sucede casi inmediatamente después de que Amnistía Internacional (AI) declarara este lunes “prisioneros de conciencia a cinco opositores al régimen cubano encarcelados en la isla por su activismo político y contestatario”, de los cuales dos son miembros de UNPACU.

Eliecer Bandera Barrera y Edilberto Ronal Arzuaga Alcalá, de UNPACU, junto a Josiel Guía Piloto, presidente del Partido Republicano de Cuba; Silverio Portal Contreras, activista independiente que estuvo vinculado al Movimiento Opositor por una Nueva República (MONR), y Mitzael Díaz Paseiro, del Frente Nacional de Resistencia Cívica Orlando Zapata Tamayo (FNRCOZT), son los cinco disidentes que AI tuvo en cuenta para su decisión, basada en detallados informes de la organización Cuban Prisoners Defenders (CPD) sobre cada uno de los casos, en los cuales están “las vergüenzas al aire de cada uno de los procesos y sentencias seguidos por el régimen a estos activistas”; declaró Javier Larrondo, presidente de CPD.

Precisamente en la mañana del martes, el régimen ratificó la sentencia de un año de privación de libertad, en la modalidad de trabajo correccional con internamiento, contra el abogado y periodista independiente Roberto de Jesús Quiñones Haces.

“El próximo paso, según la ley, sería que el Tribunal Municipal me debe citar para que yo me presente en el campamento, cosa que, como ya he dicho anteriormente, no voy a hacer. Así que ellos tendrán que buscarme en un auto patrullero en la casa y llevarme detenido a la prisión porque yo no les voy a trabajar en ningún campamento”, aseguró el periodista, quien recibió la citación del tribunal en la noche del lunes, poco después de su regreso de Cienfuegos, donde permaneció varios días a causa del deceso de su padre.

Quiñones fue detenido y golpeado el pasado 22 de abril por agentes de la policía política cubana, mientras se disponía a reportar sobre el juicio al matrimonio de pastores Rigal-Expósito, procesados por querer educar a sus hijos en casa. El periodista permaneció cinco días encarcelado, para luego ser liberado y sometido a proceso judicial.