Una trabajadora en un organopónico cubano. ELIZABETH PEÑA TURRUELLAS / TWITTER.-

 

La empresa de logística del Ministerio de la Agricultura crea nuevos mecanismos para la captación de ‘moneda dura’.

DDC, La Habana

—El Grupo Empresarial de Logística del Ministerio de la Agricultura de Cuba (GELMA), encargado de la comercialización mayorista de insumos, equipamientos y la prestación de servicios técnicos especializados al sector agropecuario, incluido el privado, se sumó a la venta de productos en dólares.

“Ante la situación económica actual y la necesidad de recaudar moneda dura, #Gelma crea nuevos centros comerciales ¿Qué los hace diferentes? Las ventas en MLC mediante los Terminales Puntos de Venta. #SomosLogisticos, más cerca del productor, #CubaInformatiza, #MotivacionLaboral”, escribió la empresa en un tuit publicitario en su cuenta en esa red social.

El nuevo servicio en dólares se suma a las polémicas tiendas abiertas por el Gobierno en meses pasados para la compra exclusiva en moneda libremente convertible, primero de artículos de ferretería y electrodomésticos y más recientemente para productos de aseo, higiene y alimentación.

El fenómeno que muchos cubanos han identificado como un “apartheid económico” ante la imposibilidad de todos de obtener divisas sigue engordando como estrategia del Gobierno.

El economista Pedro Monreal, quien se hizo eco de la nueva incorporación de GELMA a la venta en dólares, mostró preocupación por el futuro del abastecimiento entre los productores privados de la Isla.

“La producción agrícola no cañera es, casi toda, producción para mercado interno en CUP (pesos cubanos). El productor recibe CUP. Si no puede comprar (moneda libremente convertible) MLC legalmente, ¿cómo hace para comprar en GELMA?”, se preguntó en un hilo en Twitter.

“El mayor volumen de la agricultura cubana son viandas y hortalizas, con 2,63 y 2,38 millones de toneladas. Con pocas excepciones, se consumen internamente. Casi el 80% es producción privada. Eso necesita insumos, incluidos los que vende GELMA en MLC”, abundó.

Según Monreal, “el 100% de las 378.000 toneladas de arroz, de las 307.000 toneladas de maíz y de las 170.000 toneladas de frijoles producidas en 2019 se consumen internamente. El privado aportó 45,6% del arroz, 85,8% del maíz y 85% del frijol. El productor necesita comprar MLC para pagarle a GELMA”.

“La noción de esquemas ‘cerrados’ a nivel de unidades productivas no puede funcionar en la mayor parte del agro cubano. Son pequeños productores que venden en moneda nacional y que necesitan recursos en MLC”, añadió el economista, quien pidió “propuestas para resolver” el asunto.

En opinión de Salomé, una usuaria seguidora del economista, “lo que pasa es que estos servicios no están destinados para el productor pequeño, sino para todos los hijos, sobrinos, nietos, de la cúpula militar que tienen tierras” y son “dueños de los negocios”.

A guy called Pete señaló: “A mí lo único que se me ocurre, fuera de la indignación que no la retomo para no sonar repetitivo, es que los campesinos podrán vender en MLC al menos parte de su producción a los hoteles (como hacen las empresas estatales) Ceballos, Conchita, Mariel y alguien más por ahí”.

Carlos consideró, en respuesta al mensaje anterior, que “eso sería una opción, la otra es que se fomente que esos agricultores exporten sus productos y por ende reciban como pago MLC”.

Sin embargo, mencionó que “como consecuencia esto trae menor volumen de productos para el consumo interno, ya que el agricultor se verá tentado a exportar y no a vender aquí”.

“Alimentos, celulares y ahora insumos para la producción agrícola. Signos suficientes de que se viene una dolarización cada vez mayor de la economía. Si esto sigue así (sobre todo con el turismo detenido) el Estado podría implementar una cantidad restringida de ventas de MLC”, opinó por su parte Enmanuel Peña.

Otro usuario identificado como Maquinito escribió: “Decidieron (las autoridades) exportar sus productos nada competitivos al propio pueblo cubano. Esa es la línea principal que veo en este capítulo de dolarización“.