Sebastián Piñera, presidente de Chile. (FOTO AFP).-

El presidente de Chile anunció una ofensiva contra los grupos de delincuentes que han desatado la violencia en ese país durante la última semana.

 

 

—El presidente de Chile, Sebastián Piñera, anunció una ofensiva de su gobierno contra los grupos de delincuentes que han desatado la violencia en ese país durante la última semana.

“Estamos en guerra contra un enemigo poderoso, implacable, que no respeta a nada ni a nadie y que está dispuesto a usar la violencia y la delincuencia sin ningún límite, que está dispuesto a quemar nuestros hospitales, el metro, los supermercados, con el único propósito de producir el mayor daño posible”, señaló el gobernante en una alocución televisiva desde palacio presidencial de La Moneda.

Según EFE, los enfrentamientos violentos entre manifestantes y fuerzas de seguridad del gobierno han dejado al menos siete muertos y casi 1 500 detenidos. El hecho ya es considerado el mayor estallido social desde el retorno de la democracia en Chile.

Ante esa situación, las autoridades decretaron el toque de queda por segundo día consecutivo. El “estado de emergencia” también se hizo extensivo a ciudades del norte y sur del país.

Según las altos mandos chilenos, los violentos no buscan reclamar ni negociar, sino generar el caos y el saqueo en el país.

“No nos engañemos. Estamos enfrentando una verdadera escalada que sin duda es organizada para causar un grave daño a nuestro país y a la vida de cada uno de los ciudadanos”, dijo el ministro del Interior, Andrés Chadwick.

Las en Chile protestas se dispararon a raíz del aumento de la tarifa del metro. Sin embargo, las mismas han sido aprovechadas por otros grupos para lanzar diferentes agendas contra la gestión del gobierno.

En ese sentido, las manifestaciones, que iniciaron en la capital, ya se han trasladado a ciudades como Valparaíso y Concepción.