Estos jóvenes cubanos han logrado rentabilizar sus vídeos y convertirlos en un modo de ganarse la vida.

Por LIEN CARRAZANA, Madrid, para DDC.-

El youtuber Frank Camallerys nos muestra los altos precios de un establecimiento en divisas en          La Habana. DDC.-

 

—El boom de los youtubers llegó a Cuba hace un tiempo ya. Las redes sociales y el acceso cada vez más extendido a internet han posibilitado la expansión de este fenómeno entre los jóvenes cubanos. Ahora es posible ver Cuba a través de sus ojos, pero ¿qué podemos ver exactamente?

Suelen ser eufóricos al hablar. Mayoritariamente son veinteañeros y viven en La Habana. Algunos no hablan de política ni se meten en temas sociales candentes, pero no pueden evitar que en sus vídeos (light y divertidos) se filtre algo de la cruda realidad de la Isla, aunque ese no sea el objetivo de estos videoblogueros. Aquí te presentamos cinco ejemplos de éxito.

Frank Camallerys trata de ser “lo más neutral” posible, así lo deja claro en uno de sus vídeos. Lleva un canal donde publica sus viajes por la Isla, y ya ha expandido su propuesta a un proyecto web donde se pueden contratar tours con el youtuber. Atribuye su éxito a ser cubano y ofrecer una visión de la Isla que considera faltaba entre el mundillo de los youtubers cubanos. Sus explicaciones en los vídeos son mayoritariamente didácticas, dirigidas al público extranjero que le sigue. Un estimado de sus ganancias anuales rondarían los 26 mil dólares, según Socialblade.com.

Qué comida callejera venden en Cuba, cuál es la ciudad más pobre de la Isla, cómo funcionan las casas de alquiler, la piscina más cara, cómo se vive en los barrios o casas millonarias cubanas, son algunos de los temas más vistos en su canal, que tienen más de 100.000 visualizaciones.

Otra vertiente de sus vídeos es sondear la economía cubana. En una de sus últimas entregas, donde le muestra La Habana al youtuber venezolano Oscar Alejandro, abre con un anuncio: las cervezas nacionales Cristal y Bucanero, que estuvieron perdidas, aclara el cubano, costaban 1CUC, pero nos las han vendido en 2 CUC. “Hay lugares donde ni siquiera se vende cerveza nacional, solo importada”, comentan los youtubers en el vídeo.

En otro vídeo muestra qué se puede comprar en Cuba con un dólar (que equivale a 1CUC o 24 pesos cubanos). 24 caramelos de un peso cubano o un solo helado en un puesto en divisas. Un vídeo similar sobre qué comida callejera se puede comprar con un dólar es el vídeo más visto de su canal, con alrededor de 467 mil visualizaciones.

Frank también se apuntó a realizar un vídeo que se ha convertido en “típico” entre los youtubers cubanos: el recorrido por un supermercado cubano, donde a la escasez de productos se suma la falta de electricidad.

Pedrito el Paketero busca la opinión del cubano de a pie, y como reportero de calle sale a buscarla en donde sea. Los temas van desde la crisis del transporte, los gustos musicales, temas sociales, también retos y humor. Él, como otros youtubers, recibe patrocinio de negocios privados de Miami. Según Socialblade.com sus ganancias anuales rondan los 30.900 dólares.

En una de sus series de vídeos, 100 cubanos responden, lanza preguntas disímiles a la gente en la calle. El vídeo más visto de su canal, con más de 300.000 visualizaciones, pregunta a las mujeres cubanas: ¿qué es más importante, el tamaño o el movimiento?

En uno de sus vídeos hace “una pregunta de política” —que en verdad es un reto de internet para medir la reacción del cubano—, y no hay sorpresa: “No, no, ahí estoy frito”, dice uno de los preguntados. Otros corren, otros se niegan en pleno. En otro vídeo Pedrito pregunta: ¿qué piensa el cubano de La Habana sobre el cubano de Miami? Pero muchos se niegan: “No me preguntes de política”.

Pero no todo es en clave jocosa. Pedrito es el más crítico en política de los presentados en esta lista. Aunque con ingenuidad, el youtuber denuncia la falta de “balance de opiniones” en la prensa oficial.

“Mientras no tengamos la capacidad de mostrar la verdad de lo que sucede en Cuba, seguiremos en las mismas”. El youtuber se queja de que las noticias que trasmite el noticiero de la Televisión Cubana son todas en clave positiva. “Pierde credibilidad un medio de difusión cuando no pone la parte negativa”, señala en un vídeo donde muestra un trabajo de un periodista de la televisión nacional que ha sido aparentemente censurado. En ese trabajo se muestra que los establecimientos estatales no venden bebidas frías en contraposición con los negocios particulares que sí las ofertan.

El youtuber se pregunta por qué en el noticiero no ponen las largas colas para repostar combustible. “Entonces tenemos que darle la razón a los malos cuando dicen que en Cuba no tenemos libertad de expresión”, apunta.

Su segundo vídeo más popular pregunta a los cubanos si prefieren Cuba o Estados Unidos, la mayoría de los encuestados prefiere irse del país.

 

La estudiante cubana lo mismo reseña su estancia en un hotel, lo que compra, un paseo por algún sitio de La Habana, la comida callejera cubana o su reciente viaje a Moscú. Tras su regreso responde preguntas a sus seguidores, entre ellas cómo consiguió pagar su viaje. La cubana explica como monetiza su canal, y cómo ser youtuber la ha ayudado ahorrar para ese viaje y ayudar a su familia. Hace hincapié en que en Cuba es más difícil ser youtuber que en otros lugares. Según Socialblade.com, las ganancias estimadas de su canal anualmente son de 16.200 dólares. Su vídeo más popular, con más de 800.000 visualizaciones, es la visita a un supermercado cubano.

Uno de los vídeos que más críticas le ha supuesto fue el de su visita la tumba del dictador Fidel Castro. Ella entonces aclaró: “Mi contenido es totalmente educativo, para mostrar Cuba, mi experiencia… Sin cambiar la historia del lugar ni ponerme en mala con nadie, sin dar ningún tipo de opinión política”, dice Anita, y enfatiza: “No doy opiniones políticas, no me meto con la política, y no tengo nada que ver con la política en este canal”.

La youtuber reconoce que la política puede traerle problemas, y prefiere dejar sus ideas políticas fuera de su vida pública y de lo que expresa en su canal.

Antes de su viaje a Rusia Anita documenta su experiencia en la actual “coyuntura”, aclara que su finalidad no es “mostrar miseria”, sino que ella expone la realidad de Cuba desde su experiencia, aclara.

“El transporte va a estar pésimo, pero esto no es nuevo”, dice la youtuber. Mientras filma su vídeo una cubana interviene diciendo que la culpa es de Trump, “hijo de buena madre”. También la falta de combustible afectará al servicio eléctrico, “pero aquí siempre se ha ido la luz”, comenta Anita. La cubana comenta que siendo viernes el transporte está peor, que no ha visto guaguas en su trayecto, solo taxis y ruteros. Las largas colas son visibles.

El enfoque de su canal es humorístico. Listillo cubano busca la diversión, la risa y la interacción con la gente de la calle. Según Socialblade.com sus ganancias anuales rondan los 6.200 dólares.

Este joven cubano tiene una serie que se llama Cámaras ocultas, donde juega con el límite de la tolerancia del otro, y cómo reaccionan al saber que es una broma. Como relata en su canal, esto ya le acarreó al youtuber una agresión por parte de un individuo molesto por ser filmado sin su consentimiento.

En vídeos como “Se extingue el pollo y el cerdo en Cuba” (con más de 27.000 visualizaciones) o “La jutia y el avestruz son la solución de la hambruna” (con más de 138.000 visualizaciones) nos da pistas de que aunque se trata de un chiste, tiene un trasfondo de actualidad.

Los entrevistados opinan sobre la posible implementación de granjas para la cría de avestruces como solución a las carencias alimenticias en la Isla: “Espera, por la res nos meten una pila de años, pero si matamos una avestruz ¿no pasa nada, no?”

En un vídeo busca la “Explicación de por qué no hay pescado en Cuba”. Pero la gente no se quiere mojar ante la pregunta de ¿dónde está el pescado? “Está perdió”, se aventuran a decir algunos.

Su vídeo más visto es “Me hago pasar por un policía en Cuba y pasa esto”, con más 170.000 visualizaciones. “Se resiste el ciudadano”, dice el youtuber ante un cubano que está acostado en el Malecón y no quiere levantarse. Otros sí creen que puede ser un policía encubierto, y sus reacciones son tremendas.

 

 

Su cotidianidad es el centro de sus vídeos. A dónde va en sus vacaciones por Cuba, las salidas con sus amigos, sus experiencias sentimentales… “YouTube me dio el valor que nunca creí tener”, confiesa Dina en uno de sus vídeos.

Sus ganancias son más modestas, según Socialblade.com rondarían los 1.300 dólares anuales.

Sus vídeos son muy ligeros, pero hay uno que se volvió viral, acumulando más de 500.000 reproducciones. Se trata de un relato de la youtuber contando cuando intentaron violarla y la policía no hizo nada, según denuncia.

La youtuber cuenta como un hombre la persiguió de regreso a su casa, y la intentó golpear con una botella. Durante el forcejeo acudieron personas en su ayuda, pero el agresor escapó. La cubana tenía la cara ensangrentada y también el hombro.

Los muchachos que la salvaron de la agresión dijeron que conocían al agresor, y que le ayudarían a denunciarlo. La youtuber relata su frustración al contar la historia “a diez policías”, y el modo descuidado con que la trataron al hacer la denuncia, la tardanza en atenderla, ya que le dieron prioridad a otro caso (el robo a un extranjero).

Tampoco la policía sabía qué poner en la denuncia, si intento de robo o violación, explica Dina. Finalmente la youtuber explica como tergiversaron su denuncia poniendo algo distinto a lo sucedido. A pesar de ser identificado, el agresor no fue detenido. “Se limpiaron con lo que a mí me pasó”, denuncia la cubana. “Esos policías están trabajando por inercia”, sentencia.

“No critiquen tanto el país e intenten cambiarlo desde adentro. No es el país, es la gente que vive en el país, que vive por inercia, que trabaja por inercia”, concluye la youtuber.