Entre las demandas del colectivo que estaba negociando con el Ministerio de Cultura se encontraba la de reunirse con el presidente Miguel Díaz Canel.

 

 

Susana Gaviña Susana Graviña / ABC | Actualizado:

—No ha podido ser. A pesar de los esfuerzos por parte de un colectivo de 30 artistas, en representación de centenares; de las horas sin dormir para seguir negociando con el Ministerio de Cultura, el Gobierno cubano dio por roto este viernes el diálogo para un segundo encuentro (el primero tuvo lugar el 27 de noviembre) justificando su decisión con la acusación de que estos artistas eran unos «mercenarios», financiados por EE.UU.

El Ministerio de Cultura anunció en un comunicado que su titular, Alpidio Alonso, no se reuniría «con personas que tienen contacto directo y reciben financiamiento, apoyo logístico y respaldo propagandístico del Gobierno de los Estados Unidos y sus funcionarios» ni «con medios de prensa financiados por agencias federales estadounidense».

El Ministerio acusó al grupo de 30 representantes de diferentes gremios de la cultura cubana de haber remitido a la institución «un correo insolente» en el que «el grupo que se ha erigido en voz de todos, pretende imponer, de modo unilateral, quiénes, con quién y para qué aceptarán dialogar».

En el citado correo electrónico, los artistas presentan la lista de sus 30 delegados para el diálogo acordado previamente con las autoridades y puntualizan que «la participación de dichos representantes en la reunión no puede ser negociable», además de requerir «la presencia de prensa independiente para que grabe y cubra la reunión», informa Efe.

Tania Bruguera: «Es muy decepcionante»

La versión de la coalición es muy distinta. La artista plástica Tania Bruguera, que forma parte de esta coalición que se ha bautizado con el nombre de 27N, admitía, en declaraciones a ABC, que la decisión del ministro de Cultura ha sido «muy decepcionante». Y expone sus argumentos: «El pasado viernes se llegaron a acuerdos, que fueron incluso propuestos por el propio viceministro de Cultura (Fernando Rojas), y menos de 24 horas después rompieron los acuerdos», recuerda Bruguera. Uno de los incumplimientos más flagrantes fue el del punto en el que se pedía que no hubira la represión contra las personas que participaron en la reunión o acudieron a la concentración frente al Ministerio de Cultura. Primera violación. «Fueron acosadas, metidas en patrullas, no les dejaban salir de sus casas para venir para hacer la agenda de la reunión prevista (esta semana) con el Ministro de Cultura (otro de los compromisos aceptados por Rojas)».

Bruguera tampoco ha sido ajena a esta represión, pues también la detuvieron y la acosaron en su propia casa agentes de la Seguridad del Estado. A esto se suma la difamación durante esta semana en los medios estatales (prensa y televisión) que no ha cesado contra los artistas. «Dicen que somos desestabilizadores del Gobierno. Nos están desacreditando y criminalizando de una manera muy fuerte». Esto llevó al colectivo a «poner ciertas condiciones para negociar. No es que dijéramos si no haces esto, no hacemos nada. Dijimos: estas son nuestras condiciones, dígannos cuáles son las suyas. Lo que parece increíble es que ellos negociaron la paz en Colombia, pero no pueden negociar la paz en Cuba», recalca.

«Lo que parece increíble es que ellos negociaron la paz en Colombia, pero no pueden negociar la paz en Cuba», señala la artista Tania Bruguera

El colectivo mandó un email con las propuestas, «y seis horas después aún no habíamos recibido respuesta. Les mandamos otro pidiéndoles que dieran acuse de recibo al primero». El acuse de recibo llegó a las dos de la mañana, «cuando todos estábamos durmiendo», y no fue una respuesta con la intención de negociar. «Fue sencillamente un editorial del Ministerio de Cultura, que ellos no iban a negociar». Y rechaza categóricamente la mentira que encabeza el comunicado en el que se acusa al colectivo de romper las negociaciones con sus peticiones. «Nososotros no hemos roto nada -subraya Bruguera-. Estuvimos esperando la repuesta, y tuvimos la delicadeza de no filtrar a la prensa el correo enviado por nosotros, hasta tener acuse de recibo».

 

Concentración el 27 de noviembre ante el Ministerio de Cultura cubano
Concentración el 27 de noviembre ante el Ministerio de Cultura cubano – EFE.

 

Entre las peticiones que incluía el correo del colectivo es la de que participara en el encuentro no solo el ministro de Cultura, sino también el presidente Miguel Díaz-Canel. «Como es tradición en Cuba, cuando ha habido problemas con los artistas e intelectuales, queremos reunirnos con la máxima autoridad del país, porque esto ya sobrepasa las funciones del ministro de Cultura». El motivo de solicitar su presencia «es que uno de los problemas más grandes que estamos teniendo es precisamente que el Ministerio del Interior es quien está llevando las políticas del Ministerio de Cultura. Tenemos que tener a alguien de ese ministerio que nos expliqué qué está pasando y por qué está pasando».

«Queremos reunirnos con Díaz Canel porque uno de los problemas más grandes que estamos teniendo es precisamente que el Ministerio del Interior es quien está llevando las políticas del Ministerio de Cultura»

Tania Bruguera confiesa sentirse «muy decepcionada» ante la ruptura de negociaciones. «Pero vamos a seguir y nos reuniremos hoy para ver qué respuesta vamos a dar», explica a este diario.

También se refiere al recién creado 27N, que hace referencia a la fecha en que tuvo lugar la concentración de 300 artistas ante el Ministerio de Cultura y la reunión con el viceministro. «No es un movimiento sino un grupo de trabajo que está en solidaridad con el acoso y la criminalización de los artistas del Movimiento San Isidro, pero no defendemos agendas de otros movimientos», matiza Bruguera. «Estamos defendiendo el derecho de un artista a disentir. Quiero puntualizar esto porque parte de la estrategia del Gobierno ha sido hacer una mezcolanza de cosas. Nuestra agenda es defender la libertad de expresión, algo que está contemplando en la nueva Constitución. Y no se está cumpliendo. Y eso se lo dijimos al viceministro de Cultura». La artista confiesa que este proyecto, esta negociación con el Ministerio de Cultura, de momento truncada, era una de las cosas de la que «más orgullosa» se sentía.

Otra primavera negra

En cuanto a la represión y movilización de grupos cercanos a los poderes del Estado, Bruguera es consciente de su peligrosidad. «Me han alertado de ello». La respuesta por parte del Gobierno podría derivar en otra «Primavera Negra», que en 2003 provocó el encarcelamiento de casi un centenar de opositores. Esa sería la respuesta -o la amenaza- del régimen cubano a «la falta de miedo del pueblo». «También estarían creando una serie de trampas para que caigamos en ellas, y a partir de ahí crear un caso y provocar otra Primavera Negra», señala.

En cuanto a la posibilidad de que el Gobierno active el Artículo 4, que permite el uso de armas para neutralizar posibles protestas, Bruguera asegura que eso ya ha ocurrido: «El viernes 27, durante la concentración frente al Ministerio de Cultura había miembros del Ejército con armas largas», recuerda, aunque matiza que no eran la mayoría: «La mayoría eran policías y grupos de gente enardecida (militares vestidos de civil), organizados por ellos. Pero había presencia militar con armas. Y se lanzaron gases lacrimógenos, en una protesta pacífica en la que no se gritaron consignas», relata la artista.

Lo que tiene muy claro Bruguera, a pesar de que el viceministro de Cultura ha intentado minimizarlo en la televisión, es que lo que sucedió el 27N fue un momento histórico. «Aunque dijo que esto había pasado muchas veces, no ha sido así, por las dimensiones y el tejido de la gente que participó, entre ellos artistas famosos y muy populares (Fernando Pérez y Jorge Perugorría, entre ellos)».

Las trampas del Gobierno

Y vuelve a referirse a la represión de esta última semana, que no solo ha estado dirigida hacia los miembros del colectivo de artistas que participaron en la reunión del 27N, sino también a los jóvenes que estaban fuera concentrados. «Han monitorizado a las personas que estaban allí y han dicho a los directores de las escuelas donde estudian, que los repriman… Creo que el Gobierno no es consciente de su equivocación».

A pesar de las provocaciones y las trampas a las que están siendo sometidos los miembros de la coalicón de artistas, buscando la división o la radicalización, Bruguera enfatiza que no caerán en ellas. «Hemos establecido una relación muy bella porque todo el mundo entiende que quizá hay una esperanza. Y la gente tiene la responsabilidad suficiente de que hay que hacer las cosas bien. El Gobierno tuvo que sacar la declaración de hoy porque ya había puesto como ocho trampas, y como no lo hicimos no tuvieron más remedio que sacar ese comunicado en la página del Ministerio de Cultura».

«La agente está empezando a pensar que quizá puedan tiener derecho a soñar de nuevo. Y cuando tienes esa convicción ya nada te puede parar», concluye Bruguera

¿Ha despertado Cuba?, le preguntamos la artista. «Sí, ha despertado, pero sobre todo, la agente está empezando a pensar que quizá puedan tiener derecho a soñar de nuevo. Y cuando tienes esa convicción ya nada te puede parar».