Venta de papa en Cuba. / HERIBERTO GONZÁLEZ TRABAJADORES.-

Pese a ello, este sigue siendo un producto normado, controlado y regulado por los gobiernos provinciales, dice el MINAG.

DDC, La Habana 

—En 2020, todos los cubanos podrán comer papas, tubérculo cuya venta está racionada en la Isla y que solo era accesible para los habitantes de La Habana y de las pocas provincias que cultivan ese producto, anunció el Gobierno, aunque su venta obedecerá a un “cronograma” estricto.

Por ello, en febrero los pobladores de Artemisa, Mayabeque, Matanzas y Ciego de Ávila podrán comprar tres libras per cápita; los de Villa Clara, dos y media; y los habaneros, siete, informó Ramón Rosa Martín, vicepresidente primero del Grupo Empresarial de Acopio del Ministerio de la Agricultura (MINAG).

Luego de que comience el pico de la cosecha en marzo, desde Camagüey hasta Guantánamo se venderán tres libras por cada consumidor, mientras que desde Pinar del Río hasta Sancti Spíritus se van a recibir, a partir de ese momento, ocho libras per cápita, y nueve en Artemisa y Mayabeque.

En Matanzas, Cienfuegos, Villa Clara y Ciego de Ávila la distribución oscilará entre diez y 13 libras. En Sancti Spíritus serán ocho libras; y en la capital se mantiene durante marzo y abril un promedio de diez libras per cápita.

Después de ese periodo, a partir de mayo solo se distribuirá papa en la capital, pues debe guardarse parte del producto como reserva para semilla en los frigoríficos, abastecer el turismo y “las reservas operacionales”, dijo el funcionario, en entrevista con el diario oficial Juventud Rebelde.

De acuerdo con las declaraciones de Rosa Martín, esta oferta inusual se debe al “aumento de las áreas sembradas”, aunque la papa sigue siendo un “producto normado, con control y regulación de los gobiernos provinciales, en la red minorista que tiene aprobada cada territorio.”

El funcionario precisó que “la diferencia en la distribución se debe, fundamentalmente, a razones económicas, asociadas al transporte. Donde menos se recibe es porque están alejados de los polos productivos o de donde se incrementaron las áreas de siembra; estos lugares donde se recibe menos coinciden con los que no se siembra papa.”

“En el caso de La Habana las cuotas se justifican porque la capital tiene el beneficio de estar rodeada de provincias como Artemisa y Mayabeque”, apuntó.

Rosa Martín celebró que en 2020 “aproximadamente se cosecharán 32.000 toneladas más que en la pasada campaña, puesto que se sembraron 1.550 hectáreas por encima de las sembradas el pasado año”.

Abundó que provincias como Pinar del Río, que no sembraban papa, lo hicieron para esta campaña; y que los niveles productivos alcanzados por Artemisa, Mayabeque, Cienfuegos, Villa Clara y Ciego de Ávila sostendrán la distribución al resto de las provincias.

La venta de papa, un producto muy gustado por los cubanos, provoca enormes colas en los mercados agrícolas de las ciudades, donde las personas deben permanecer durante horas para comprar la cantidad que les corresponde.

Esta semana, el primer ministro cubano, Manuel Marrero, reconoció que de los cuatro productos básicos de la dieta en Cuba (arroz, frijol, vianda y proteína), su Gobierno alcanza “total soberanía solo en uno: las viandas”.

“Nos hemos propuesto garantizar 30 libras mensuales de viandas y hortalizas a cada compatriota, y de ellas alcanzamos 20 en 2019”, aseguró, llamando a seguidas a incrementar esa cifra en un tiempo corto explotando “el patio, el huerto, los organopónicos gigantes y la agricultura suburbana, hasta los grandes polos productivos”, según el reporte del diario oficial Granma.