Clientes del mercado Ideal adquieren jabones. / DANIEL GONZÁLEZ OLIVA / DDC.-

 

Colas de madrugada en la calle Monte: el Gobierno no logra estabilizar la venta de artículos de primera necesidad.

 

Daniel González Oliva para DDC, La Habana.-

—Tras meses de escasez, el Gobierno no logra estabilizar la venta a la población de artículos de primera necesidad, entre los que se encuentran el jabón y el detergente.

El pasado 28 de enero, desde horas de la madrugada los clientes realizaban largas filas ante el mercado Ideal, ubicado en la habanera calle Monte, con la esperanza de poder adquirir dos jabones y un pomo de detergente por persona.

“Desde las cinco de la madrugada mi esposo y yo estamos en la cola. Es un sacrificio muy grande, pero tenemos que hacerlo para poder bañarnos. Al salir de aquí, iremos para el trabajo”, declaró Yaquelín Abreu, clienta del mercado y residente de la calle Compostela.

En medio de la espera, Mayra García, vecina de la calle Revillagigedo, aseguró a DIARIO DE CUBA: “Estoy aquí desde ayer por la tarde, cansada y trasnochada, pero tengo que hacerlo porque tengo niños chiquitos. Cuando me enteré por una dependiente del centro que iba a entrar el jabón, tuve que sacrificarme y venir para acá”.

La ministra de Comercio Interior, Betsy Díaz Velázquez, declaró al diario oficial Granma que “la prioridad para el Gobierno continúa siendo la distribución de alimentos”. De ahí, según la ministra, el desabastecimiento de jabón de lavar, de tocador y detergente.

Para Yoel Vizquerra, profesor de economía, jubilado y residente en la calle Águila, “las largas filas y el desabastecimiento continúan evidenciando que la economía cubana no solo adolece del llamado ‘oro negro’, sino que su crisis es más profunda de lo que se reconoce. Recordemos a inicio de 2019 la escasez de pollo, harina, aceite; cómo se duplicaron los precios de la carne de cerdo y el precio del saco de cemento, del acero y de otros productos que siguen afectando la estabilidad económica”.

La realidad es que, desde inicio de 2019, el país atraviesa un recrudecimiento de la ya habitual crisis económica. Los ciudadanos no pueden adquirir los productos más básicos y se incrementa el mercado negro, con sus precios prohibitivos.