¿Hasta cuándo aguantará el régimen cubano sin reaccionar al repudio internacional en torno al caso?

DDC, La Habana.-
José Daniel Ferrer García.
José Daniel Ferrer García. GETTY

 

—“Sin visitas, sin derecho a llamadas telefónicas, sin derecho a un abogado, sin que se les notifique acusación formal, sin que se conozcan sus paraderos”. Así es la situación de José Daniel Ferrer García, líder de la Unión Patriótica de Cuba (UNPACU), y otros tres activistas bajo arresto.

Los opositores cumplen este viernes un mes de detención en alguna prisión de Santiago de Cuba luego del asalto ejecutado por fuerzas del régimen a las tres sedes de la organización en el barrio de Altamira el pasado 1 de octubre.

Este jueves, como ya lo han hecho otras voces y organizaciones internacionales y de derechos humanos, Mara Tekach, encargada de Negocios de la Embajada de EEUU en La Habana, condenó la desaparición de Ferrer.

En un vídeo en la cuenta oficial de Twitter de la legación diplomática estadounidense en la Isla, Tekach sostuvo: “Estoy aquí para hablarles sobre algo que está pasando y es cada día más preocupante”.

La diplomática denunció la situación de Ferrer, sus compañeros de activismo detenidos, así como de sus familias que “desconocen qué les ha sucedido, si están bien de salud o de qué crímenes se les acusa”.

“El Gobierno de los EEUU condena enérgicamente esta inadmisible detención”, añadió.

“Pedimos que los traten con humanidad, que se dé a conocer de inmediato su ubicación y que los liberen sin condiciones”, demandó.
“De la misma forma condenamos la injusticia contra Roberto Quiñones, quien pronto cumplirá dos meses en prisión”, dijo en el mismo mensaje.

“Le aseguro al pueblo cubano que los EEUU continuará denunciando estas injustas detenciones”, concluyó.

El jueves Cuban Prisoners Defenders (CPD) exigió a la Unión Europea un pronunciamiento y menos tibieza ante el régimen cubano.
El caso ha estado en el foco de la opinión pública internacional y ha generado no pocos titulares.

El viernes pasado CPD llevó la situación de José Daniel Ferrer ante el Grupo de Desapariciones Forzadas o Involuntarias de Naciones Unidas. Pocos días después, la ONU se pronunció y demandó del régimen cubano “aclarar de inmediato la suerte y el paradero” del líder de la UNPACU.

Anteriormente, The Washington Post exigió su liberación en un artículo en el que manifestó que el régimen cubano no podía “encarcelar la libertad de expresión”.

El editorial del influyente medio se dio después de que la Justicia cubana rechazara dos recursos de Habeas Corpus presentados a favor de Ferrer y de los otros tres activistas opositores.

Los hechos en torno a Ferrer también fueron denunciados por la Organización de Estados Americanos (OEA), Amnistía Internacional, Civil Rights Defenders, Freedom House, parlamentarios de Suecia, entre otros.

La visibilidad del caso es innegable y a pesar de esto el régimen mantiene los oídos cerrados ante los reclamos de libertad.