Un coche clásico espera turistas en La Habana – EFE.

Según un informe del Observatorio Cubano de Derechos Humanos, la mitad de los cubanos vive bajo el umbral de la pobreza.

 

 

Susana Gaviña Susana Gaviña, Madrid / ABC.-

—Más de la mitad de los hogares cubanos (55,4%) viven bajo el umbral de la pobreza (un tercio de ellos vive con un dólar al día), alrededor del 80% no tiene suministro eléctrico continuado, el 70% no dispone agua de manera permanente, y el 78% asegura que no recibe ningún tipo de asistencia social por parte del Estado. Estos son algunos de los datos recogidos por el informe sobre el Estado de los Derechos Sociales en Cuba, realizado por el Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH), presentado este martes en Madrid.

Se trata del primer trabajo -el Gobierno cubano no ha permitido ingresar al país a los observadores de la ONU- de estas características, que está sustentando en 1.000 entrevistas realizadas entre el 15 de agosto y el 8 de septiembre. Los datos arrojados por este informe ponen en evidencia las cifras y estadísticas oficiales del régimen cubano, que a lo largo de seis décadas ha construido una serie de mitos, sobre sus sistema de salud y educación, de cara al exterior que ahora quiere desmontar esta investigación.

«El informe ha sido realizado por cubanos -un treintena- dentro de la isla, en el marco de una enorme represión y con la confiscación del material de trabajo», ha explicado este martes, durante la presentación en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, Alejandro González Raga, expreso político perteneciente al Grupo de los 75, que fue encarceldo en la Primavera Negra de 2003. Para el periodista, que actualmente es director ejecutivo de OCDH, el régimen cubano ha intentado justificar durante 60 años la ausencia de derechos políticos para poder cumplir con los derechos y necesidades sociales de los cubanos. «Ninguno de los dos derechos los ha permitido», subraya González Raga. «Este informe independiente muestra la realidad de los cubanos, no lo que cuenta el régimen».

Salarios

Según los datos recogidos, el 55,4% de los hogares recibe menos de 100 dólares al mes. Dentro de ese porcentaje, el 12% vive con menos de 20 dólares y casi el 20% con menos de 40 dólares. El salario mínimo en Cuba es de 16 dólares, según el informe. «Y a más edad más precariedad», señala el periodista Michel Suárez, corresponsal de Radio Televisión Martí en España y co-fundador de DiariodeCuba.com, que ha justificado que dos millones de cubanos puedan tener móvil gracias a «las remesas» de otros tres millones de compatriotas que viven fuera de Cuba.

 

 

La precariedad en los salarios es consecuencia, en parte, a las dificultades para lograr un puesto de trabajo a jornada completa. Tan solo lo tiene el 21,5% de la población, «casi un cuarto de la población». Un dato que se contradice con los oficiales del gobierno cubano «que habla de un 3% de desempleo», señala Suárez.

Alimentación y servicios básicos

La precariedad de ingresos conlleva la dificultad para cubrir las principales necesidades de la vida cotidiana en la Isla, como la alimentación (un tercio de la población come dos o menos veces al dia), la vivienda (la mitad de los cubanos no pueden reparar o rehabilitar sus hogares); y la sanidad (el 41,27% de los consultados no encontró los medicamentos que necesitaba).

 

 

En cuanto a los servicios más básicos, solo el 19,2% cuenta con suministro continuado de electricidad, frente a un 80% que sufre cortes recurrentes de luz. En cuanto al agua, el 31,8% tiene suministro permanente frente a un 28% que cuenta con suministro 3 días a la semana. Mientras que el 8,1% de la población cubana no tiene servicio de agua potable.

Uno de los mitos del régimen cubano es el nivel de la educación, que el informe rebate al asegurar que el 58,5% de los consultados denuncia que el sistema está adoctrinado por una ideología.

Sanidad

Otro de esos mitos es el nivel de la sanidad, que desmonta la doctora Dayli Caro, que actualmente es solicitante de asilo en España. Antes ejerció la medicina en Venezuela, en las misiones internacionales promovidas por el régimen cubano -llevado ante la Corte Penal Internal acusado de esclavitud por abusar laboralmente de los profesionales a su cargo-. Su último destino en Cuba fue Camaguey, donde recuerda haber visto muy de cerca el desabastecimiento de medicamentos. «Cuba vende medicinas al mundo que no pueden disfrutar los cubanos», afirma al referirse a muchos enfermos de hipertensión que no pueden recibir su medicación porque no está disponible. «Unas pastillas que cuestan menos de un dolar».

 

Dayli Caro (izquierda), Yaxys Cires y Yanelis Nuñez, el martes durante la presentación del informe
Dayli Caro (izquierda), Yaxys Cires y Yanelis Nuñez, el martes
durante la presentación del informe.
 

A esto se suma la precarización de la asistencia sanitaria que le llevó a enfrentarse a sus superiores y a ser tildada de opositora y de «gusana», rememora. «Tenía que realizar 40 consultas diarias». Algo que le resultaba imposible pues debía en muchos casos trasladarse varios kilómetros para asistir a los pacientes. «Si no cumplía el objetivo era sancionada». Una sanción que consistía en reducirle el salario (de entre 40 y 50) un 15%.

Corrupción

Para hacer frente a todas estas carencias, los cubanos «se han buscado otras vías para sobrevivir», ha afirmado Yanelis Nuñez, activista y co-fundadora del Museo de la Disidencia en Cuba. Estas vías son acudir al mercado negro para conseguir productos o pujar un poco más ara adquirir materiales de construcción -escasos- que permitan rehabilitar las casas. «La corrupción y las remesas del exterior, que no todo el mundo recibe, son los pilares principales» de la economía en Cuba, indica Nuñez, que señala esta conducta no se interpreta en la Isla como algo negativo, sino «que se ha instaurado entre los cubanos y se lleva a cabo con naturalidad. Existe una doble moral para sobrevivir», explica.