Dar un paseo por el popular Boulevard ya no es un experiencia desagradable. (14ymedio).

 

Después de muchísimos años de completo abandono, esta antigua zona comercial empieza a revivir gracias al plan de mejoramiento puesto en marcha para celebrar el 500 aniversario de La Habana

—La última remodelación del Boulevard habanero, ubicado en el tramo inicial de la calle San Rafael, llega con la reapertura de algunos espacios administrados por el Estado. Después de años de completo abandono, esta antigua zona comercial empieza a revivir gracias al plan de mejoramiento puesto en marcha para celebrar el 500 aniversario de la fundación de la capital cubana.

Dar un paseo por el popular Boulevard ya no es un experiencia desagradable. Aunque no ha recuperado su antiguo esplendor y numerosos locales siguen cerrados por las obras de remodelación, esa parte de Centro Habana se está volviendo atractiva y ofrece algunas sorpresas a precios económicos.

Entrando por el paseo del Prado el Boulevard 66, donde se puede disfrutar de presentaciones de reconocidos artistas por un precio muy inferior a las tarifas escandalosas que se cobran en los lugares para turistas de La Habana Vieja; la heladería La Calesa se muestra orgullosa de sus cuatro sabores de helado (leche condensada, fresa, vainilla y mantecado). Puede decirse que los precios aquí son proporcionales a la calidad del servicio que se brinda. No pude entrar a legendaria heladería del Boulevard El Arlequín, porque un camión de Matilda, su proveedor, estaba descargando su mercancía e impedía el paso.

La hamburguesería Nautilus se ha inaugurado con una variedad de ofertas. Los establecimientos que más clientes atraen son El Café Cubita, el restaurante especializado en comida española Almirante, la cafetería Bazar Francés y el café Boulevard. Llama la atención que ninguno pertenece a la novedosa fórmula de cooperativas. Son estatales y así lo hace saber el dependiente que se encuentra en la puerta del Bazar Francés. Ante la casi provocativa pregunta de si el establecimiento era privado respondió: “No. Esto es del Estado” contestó y nos invitó amablemente a entrar.

 

Aunque no hay dudas de que todo esto representa una competencia para las cafeterías y restaurantes privados, no son pocos los que por prejuicio o por experiencia siguen buscando lo privado. (14ymedio)
Aunque no hay dudas de que todo esto representa una competencia para las cafeterías y restaurantes privados, no son pocos los que por prejuicio o por experiencia siguen buscando lo privado. (14ymedio).

 

Aunque no hay dudas de que todo esto representa una competencia para las cafeterías y restaurantes privados, no son pocos los que por prejuicio o por experiencia siguen buscando lo privado. Una muchacha que merendaba en una de estas cafeterías particulares comentó: “Me gusta más aquí, vengo a comer a este lugar hace tiempo, y lo prefiero a eso de allá enfrente que es estatal”. Uno de los dependientes de la misma cafetería agregó: “Creímos que tantos lugares nuevos y baratos iban a afectar las ventas pero se sigue vendiendo igual”.

Los antiguos cines Duplex y Rex, inaugurados hace 81 años, fueron emblemáticos para los habaneros de mediados del siglo XX, pero ya en los años 80 se convirtieron en la cuna del desastre y la pudrición. Ahora sus salones, hace mucho tiempo ya sin butacas ni escenario, albergan un negocio privado, dedicado a anuncios lumínicos. El olor a humedad no ha sido posible sacarlo de los poros de sus muros.

Al doblar cada esquina del flamante Boulevard se esfuma el sueño de la restauración para tropezar con la ya habitual suciedad de la capital. “Sí, han reparado la parte más visible, pero el resto sigue igual; no se recoge la basura, y los edificios cada vez están en peor estado”, comenta un vecino.

 

La prueba de fuego del renaciente Boulevard es precisamente el público al que dedica su reapertura. (14ymedio)
La prueba de fuego del renaciente Boulevard es precisamente el público al que dedica su reapertura. (14ymedio).

 

Fin de Siglo, otro de los sitios históricos del Boulevard, se encuentra en estos momentos en lo que parece ser una profunda reparación. Luego de pasar por la humillación de convertirse en un bazar de vendedores ambulantes, la otrora lujosa tienda, de las primeras en Cuba con escaleras mecánicas da señales de querer resucitar.A lo largo de la calle se han colocado bancos que agradecen sobre todo aquellos que vienen a conectarse a la zona wifi. Varios mercados de la cadena Panamericana tienen un aspecto muy pintoresco, como si se movieran en el entorno de la competencia mercantil, sobre todo si se les compara con la mayoría de las desabastecidas y deterioradas tiendas estatales en cualquier lugar del país.

Por último una serie de establecimientos asociados al Fondo Cubano de Bienes Culturales tienen una oferta variada, entre ellos GráfikaAmigo (papelería decorativa), Ensamble (mobiliario e interiorismo) y Douglas y Lucas.

La prueba de fuego del renaciente Boulevard es precisamente el público al que dedica su reapertura. Los muchachos caminan sobre los bancos y en la tienda Panamericana las dependientes se notan más preocupadas por vigilar que no se robe nada que por vender. Aunque hay cestos para la basura (insuficientes), en el piso se observan latas de refrescos, papeles, colillas y otros.

Casi todas las capitales de provincia han habilitado en lo más céntrico de la ciudad algún tipo de paseo peatonal al estilo del Boulevard habanero. En ellos también predomina el sector estatal y, como en la calle San Rafael, allí se concentran los esfuerzos del Gobierno para crear la ilusión de una prosperidad que no se refleja en el resto del país.